viernes, 17 de marzo de 2017

GRANDES POETAS (41) DEREK WALCOTT

DEREK WALCOTT


MAÑANA, MAÑANA


Recuerdo las ciudades que nunca he visto
exactamente. Venecia con sus venas de plata, Leningrado
con sus minaretes de toffee retorcido. París. Pronto
los impresionistas obtendrán sol de las sombras.

¡Oh! y las callejas de Hyderabad como una cobra desenroscándose.
Haber amado un horizonte es insularidad;
ciega la visión, limita la experiencia.
El espíritu es voluntarioso, pero la mente es sucia.
La carne se consume a sí misma bajo sábanas espolvoreadas de migas,
ampliando el Weltanschauung con revistas.

Hay un mundo al otro lado de la puerta, pero qué inquietante resulta
encontrarse junto al propio equipaje en un escalón frío cuando el alba
tiñe de rosa los ladrillos, y antes de tener ocasión de lamentarlo,
llega el taxi haciendo sonar una vez la bocina,
deslizándose hasta la acera como un coche fúnebre—y subimos.


miércoles, 15 de marzo de 2017

POEMAS PROPIOS (44) QUE NO PRETENDA LA MUERTE...

QUE NO PRETENDA LA MUERTE…


Que no pretenda la muerte quedarse a dormir conmigo,
que no finja ser mi sombra, que no se acueste a mi lado;
ni yacerá entre mis sábanas ni en mí encontrará un aliado,
no cederé a sus antojos, seré su eterno enemigo.

En mí no hallará refugio, ni hospitalidad, ni abrigo,
se ponga mirando al techo o se ponga de costado
la trataré con desdén, la rechazaré indignado,
que no pretenda la muerte quedarse a dormir conmigo.

No le voy a consentir que duerma en mi compañía
ni a dejar que se insinúe o que se quite la ropa
ni de su astucia y embrujos aceptaré ser testigo.

Ni voy a darle la mano ni la besaré en la boca
ni admitiré la artimaña de su fingida alegría.
Que no pretenda la muerte quedarse a dormir conmigo.


 Imagen:Mark Rothko






LECTURAS RECOMENDADAS: SIETE CASAS VACÍAS. SAMANTA SCHWEBLIN.

SIETE CASAS VACÍAS

(Premio de Narrativa Breve Ribera del Duero)

AUTORA: SAMANTA SCHWEBLIN

Editorial: Páginas de Espuma. Madrid, 2015.

LOS SINUOSOS LÍMITES DE “LA NORMALIDAD”

B: Es lindo, sí, pero apenas lo suficientemente grande para una persona, o bueno, dos personas que sean realmente cercanas.
A: ¿Conoces a dos personas realmente cercanas?
                                                       
                                            Andy Warhol. La filosofía de Andy Warhol.


Ésta es una de las citas que sirven de pórtico a este libro de relatos de Samanta Schweblin del que tuvimos noticias a través de Mac, el personaje principal de “Mac y su contratiempo” de Enrique Vila-Matas. Una de los aspectos más apasionantes de la experiencia lectora consiste, cuando se hace posible, en ir tirando del hilo de la madeja de autores que los personajes, como es el caso, o el propio autor de la novela que estamos leyendo, cita, directa o indirectamente, como referencias de su propio proceso creativo.

Tirando de ese hilo llegamos a los originales y perturbadores relatos de “Siete casas vacías”. Resulta poco objetivo como criterio. No obstante, en nuestra experiencia lectora tiene una especial relevancia la constatación de que, ya desde el primer relato, resistimos el efecto de la ley de la gravedad. No que ésta no se cumpla, sino que oponemos resistencia a su cumplimiento sujetando firmemente el libro, sin duda porque hemos quedado atrapados en la trama y eso genera una expectativa que nos lleva a continuar leyendo con avidez.

Inquietante, perturbador, no exento de mordacidad e ironía, el modo en que la autora refiere en “Nada de todo esto” la lucha entre madre e hija por establecer los límites de “la normalidad” en una visita, una de tantas, a ver casas ajenas. El símbolo del azucarero y el modo en que la hija reacciona ante el requerimiento de la dueña de la casa invadida, deja ese sabor de desconcierto y admiración que suelen dejar las buenas historias. Algo que nos traspasa, nos conmueve, nos cuestiona y nos propende a la empatía con esa madre obsesionada con visitar una y otra vez casas ajenas:

— ¿Qué es lo que estás haciendo, mamá?
— ¿Cómo que qué estoy haciendo? —su estupor parece sincero.
—Sé exactamente qué es lo que estamos haciendo, pero acabo de darme cuenta de lo extraño que es. Mi madre no parece entender, pero responde, así que sabe a qué me refiero.
—Miramos casas —dice.

 Desconcertante, (aquí el humor, un humor peculiar, resulta un recurso cuya gradación va condicionando el desarrollo de la trama), resulta la lectura de “Mis padres y mis hijos”. Una historia en la que de nuevo los límites entre lo normal y lo anormal se diluyen generando esa sensación de desconcierto a la que aludimos anteriormente. ¿Qué es lo políticamente correcto? ¿Qué es la normalidad? ¿Qué condicionamientos e inhibiciones nos impiden aceptar ciertas actitudes de los otros? ¿Quién o quiénes son realmente los “anormales”? :

El caniche aparece llorando por lo bajo con la cola entre las patas. Marga lo alza y, mientras el perro la lame, ella frunce la nariz y le dice: «michiquititingo-michiquititingo». Charly la mira con la cabeza inclinada, quizá solo intenta entender. Entonces ella se vuelve en seco hacia él, alarmada, y dice: —
¿Dónde están los chicos?
—Estarán detrás —dice Charly—, en el jardín.
—Es que no quiero que vean así a sus abuelos.
Los tres giramos a un lado y al otro, pero no los vemos.


Impresionante “La respiración cavernaria”, para nosotros el mejor relato si tuviéramos que establecer un orden de preferencias. Tensión dramática sostenida a lo largo de toda la narración y una vez más estudiada gradación del sentimiento de angustia hasta alcanzar transmitir la sensación de terror. Una mujer tiene una lista en la que lleva apuntado todo lo que le resulta imprescindible tener en cuenta antes de morirse. Muerte que ansía pero que, pese a su deseo, no consigue que se produzca. El dolor por el fallecimiento de un hijo y la imposibilidad de asumirlo lleva a Lola a crearse un mundo insólito de sordidez, angustia, paranoia y sospecha que la atención de su marido no solo no consigue atenuar sino que contribuye a exacerbar el ánimo de la protagonista:

LA LISTA ERA PARTE DE UN PLAN: Lola sospechaba que su vida había sido demasiado larga, tan simple y liviana que ahora carecía del peso suficiente para desaparecer. Había concluido, al analizar la experiencia de algunos conocidos, que incluso en la vejez la muerte necesitaba de un golpe final. Un empujón emocional, o físico. Y ella no podía darle a su cuerpo nada de eso.

No menos intrigantes resultan el resto de los relatos que completan el libro. Mención especial de “Un hombre sin suerte”, incluido en esta edición aunque no forma parte de la concepción original. La apariencia, la desconfianza, los recelos, la pérdida de valores, conduce a un hombre a un final aciago aunque su intención no sea otra que la de hacer que una niña se sienta feliz el día de su cumpleaños.

“Pasa siempre en esta casa”; “Cuarenta centímetros cuadrados”, y “Salir” son los títulos del resto de relatos que conforman el libro de esta autora cuya lectura nos ha resultado gratificante y que recomendamos a otros posibles lectores con el deseo de que también ellos se sientan atrapados no solo por las historias que se narran sino también por el particular modo de narrar de la autora.

DATOS DE LA AUTORA:

Samanta Schweblin nació en Buenos Aires, Argentina, en 1978. Su primer libro, El núcleo del disturbio (2002), obtuvo los premios Haroldo Conti y Fondo Nacional de las Artes. El segundo, Pájaros en la boca (2009), fue distinguido con el premio Casa de las Américas y traducido a trece idiomas. Becada por distintas instituciones, vivió temporalmente en México, Italia, China y Alemania (Berlín), donde reside desde hace dos años. Fue seleccionada por la prestigiosa revista Granta como uno de los «mejores narradores en español» y ha obtenido recientemente el premio Juan Rulfo de Francia y el premio Ribera del Duero de Narrativa Breve por su último libro Siete casas vacías (2015).



















TRADUCCIONES PROPIAS (1) CHARLES BERNSTEIN. "TODO EL WHISKY DEL PARAÍSO"

TRADUCCIONES PROPIAS (1)

CHARLES BERNSTEIN, 1950.

TODO EL WHISKY DEL PARAÍSO

Ni por todo el whisky del paraíso
Ni por todas las moscas de Vermont
Ni por todas las lágrimas del sótano
Ni por un millón de viajes a Marte.

Aunque me pagaras con diamantes
Aunque me pagaras con perlas
Aunque me dieras tu anillo rosado
Aunque me dieras tus rizos.

Ni por todo el fuego del infierno
Ni por todo el azul del cielo
Ni por un imperio propio
Ni siquiera por la paz espiritual.

No, nunca, nunca dejaré de quererte
No hasta el último latido de mi corazón
Incluso entonces en mis letras y en mis canciones
Te querré para siempre.

Traducción: José Miguel Junco.



CHARLES BERNSTEIN, 1950

ALL THE WHISKEY IN HEAVEN

 Not for all the whiskey in heaven
Not for all the flies in Vermont
Not for all the tears in the basement
Not for a million trips to Mars

Not if you paid me in diamonds
Not if you paid me in pearls
Not if you gave me your pinky ring
Not if you gave me your curls

Not for all the fire in hell
Not for all the blue in the sky
Not for an empire of my own
Not even for peace of mind

No, never, I’ll never stop loving you
Not till my heart beats its last
And even then in my words and my songs
I will love you all over again.


Selected poems of Charles Bernstein
Farrar, Straus and Giroux

March 2010.


domingo, 12 de marzo de 2017

POEMAS PROPIOS (43) OBSERVACIONES PARA CUANDO...

OBSERVACIONES PARA CUANDO SE EMPIEZA A ESCRIBIR UN POEMA.


Cuando se empieza a escribir un poema
conviene dejar claro, ya en las primeras líneas,
su identidad, su nombre, el iris de sus ojos,
sus gustos, sus costumbres, el estado civil.

Pudiera suceder, eso el poeta lo ignora,
que esté ululando el viento y abierta la ventana
y cuando el viento ulula algunas veces
se torna vendaval y no es extraño
que el poema a medio hacer, desprevenido,
salga disparado en cualquier dirección.

Pudiera ser que acabe en un país extranjero
de esos ricos del norte donde hablan un lenguaje
que el poema no es capaz de entender.
Y le pidan papeles y le miren los ojos
y resulte que no esté todavía señalado el iris
y lo lleven si más a la frontera
y el poema se incomode y allí sin más
un vigilante adiestrado coja y le pegue un tiro.

Pudiera suceder que entonces no haya pistas
que apunten a una muchacha inquieta
de ojos claros que asoma
porque es un poco tarde y el viento ulula
y cuando el viento ulula algunas veces
se torna un vendaval impredecible.

En estos tiempos cuando uno empieza
a escribir un poema conviene que ya desde el principio
queden claros sus gustos y costumbres.
Para que si sucede que en un país extranjero
lo acosan y persiguen, no resulte tan fácil,
y la muchacha no tenga que andar ovillándose
porque viene la noche y mira y de él ni rastro.

Imagen: Joan Miró.







jueves, 9 de marzo de 2017

POEMAS PROPIOS (42) REPLIEGUE.

REPLIEGUE


No podría decir con propiedad
la fecha del comienzo del repliegue,
así es que descartaba en su mundo interior
 grandes celebraciones y otras cuitas.

En su mundo interior el repliegue tenía el sabor del salitre
y el vaivén de las olas rompiendo sin cesar contra la arena
y un montón de recuerdos deslizándose
entre los meridianos de los hombros.

La frente poco a poco se le iba replegando,
la boca, sin control, se le iba replegando,
las piernas, muy cansadas, se le iban replegando,
el corazón, tan niño, se le iba replegando,
el alma, tan audaz, se le iba replegando.

Hasta que supo que había llegado tiempo
de retomar el ritmo de la vida en su mundo interior,
en ese extraño albergue donde los sueños se confunden,
donde es otra la luz y otro el crepúsculo
y se mezclan memorias y se habla otro lenguaje.

Ahora, cuándo empezó el repliegue eso sí que no lo podía jurar,
ni cuándo fue que el corazón ya no va más se dijo,
ni cómo es que se sabe que toca retirada,
ni qué ruta nos lleva a mundos interiores.

Imagen: Montserrat Gudiol.







GRANDES POETAS (40) MARINA TSVIETÁIEVA

MARINA TSVIETÁIEVA 1892-1941


PASAR A HURTADILLAS


Y, quizás, la mejor victoria
sobre el tiempo y la gravitación...
es pasar sin dejar huella,
pasar sin dejar sombra

sobre los muros...
Quizás... ¿renunciando
vencer? ¿Dejar de reflejarse en los espejos?
Así: como Lermontov por el Cáucaso
pasar a hurtadillas sin asustar a las rocas.

Quizás... ¿sería mejor diversión
con el dedo de Sebastián Bach
no tocar el eco del órgano?
Desintegrarse, sin dejar cenizas.

para una urna...
Quizás... ¿con engaño
vencer? ¿Escapar de las latitudes?
Así: por el tiempo como un océano
pasar a hurtadillas sin asustar a las aguas...

Para leer más poemas de la autora:




MICRORRELATOS (8) MAX BROD. "EL CORTÉS"

MAX BROD


EL CORTÉS


Una tarde, Kafka me visitó, y atravesó impensadamente una pieza donde estaba recostado mi padre. Este se despertó, y Kafka murmuró al pasar:
—Se lo ruego, considéreme un sueño.


                                       Max Brod, Frank Kafka (Praga, 1937).


domingo, 5 de marzo de 2017

LECTURA RECOMENDADA: MAC Y SU CONTRATIEMPO. ENRIQUE VILA-MATAS.

MAC Y SU CONTRATIEMPO


ENRIQUE VILA-MATAS


Editorial: Seix Barral. Barcelona, 2017



EL INELUDIBLE PESO DE LA TRADICIÓN


Ese lado atractivo de la repetición lo vio Kierkegaard cuando dijo que ésta y el recuerdo eran el mismo movimiento, pero que en sentidos opuestos, “ya que aquello que se recuerda se repite retrocediendo, mientras que la repetición propiamente dicha se recuerda avanzando. Por eso la repetición, si es que ésta es posible, hace feliz al hombre, mientras que el recuerdo lo hace desgraciado”.

Decía Borges que “la originalidad es imposible. Uno puede variar muy ligeramente el pasado, cada escritor puede tener una nueva entonación, un nuevo matiz, pero nada más. Quizá cada generación esté escribiendo el mismo poema, volviendo a contar el mismo cuento, pero con una pequeña y preciosa diferencia: de entonación, de voz y basta con eso”

El peso de la tradición resulta ineludible y la pretendida novedad se circunscribe a pequeñas variaciones o ligeras modificaciones de algo que ya ha sido expresado. Mac, “el modificador” como el mismo de identifica, parece tener clara esta idea y, una vez perdido su trabajo a consecuencia de la crisis económica reciente, ve la oportunidad de “escribir para saber lo que escribiría si escribiera”.

Se propone reescribir modificando la obra de un famoso escritor, vecino suyo, al que ha oído comentar que su novela “Walter y su contratiempo”, de la que parece renegar, es en realidad un pecado de juventud. Mac, lector impenitente, tiene la intención de reescribirla sin que su vecino se entere, y a tal efecto decide que la mejor manera de aproximarse a su objetivo es la de empezar escribiendo un diario como ejercicio previo que le permitirá más tarde abordar la tarea que se propone.

En clave metaliteraria, Enrique Vila-Matas aborda, con cierta ironía, el tema de los autores desaforados por querer ser originales, rupturistas, innovadores, rompiendo con las formas ya establecidas y consagrarse gracias “al genio” que les procura ser únicos y novedosos.  Una sutil reflexión que nos enfrenta al hecho de la imposibilidad de renunciar a todo lo bueno que ya ha sido escrito. Por eso, Mac es fundamentalmente un lector cuya única pretensión es la de realizarse anónimamente sin que los demás conozcan el resultado de su trabajo:

…pero esa felicidad no es algo que esté deseando que perciban los demás. No me gusta ningún tipo de ostentación. En mí siempre ha habido una necesidad de pasar lo más inadvertido posible. Y de ahí mi tendencia, siempre que es posible, a ocultarme.

El placer de escribir, esa posibilidad, esa expectativa de descubrir y descubrirse creando. Esa tentación, demorada en el tiempo, que ahora parece, por las circunstancias del narrador, que va a poder plasmarse en la realidad:

A veces me digo que me salvé de un gran infortunio cuando, ya desde tan joven, se fue todo conjurando para que no tuviera ni un minuto para comprobar que escribir es dejar de escribir…disfrutar del maravilloso espíritu del principiante del que tanto me regocijo en este preciso-más que exacto- momento.

La literatura como motor de la propia vida, no divorciada de ella. El impacto que ciertas lecturas (Mac muestra sus preferencias por el cuento o el relato por considerar que es ahí donde la intensidad de lo narrado se manifiesta más directamente) pueden provocar en nuestra vida. La lectura que nos descubre aspectos de nuestra propia personalidad que permanecían ocultos y la escritura que nos lleva a indagar, observar, interactuar con los otros y puede, como es el caso de Mac, cambiar el rumbo de la propia existencia.

Porque otro de los puntos fuertes de este trabajo es el del protagonismo que se le da al lector. A lo largo de la relectura de los distintos capítulos de Walter y su contratiempo, Mac (¿o cabría decir Enrique Vila-Matas?) hace gala de todo su bagaje lector aludiendo a autores tanto clásicos como actuales que sirven a la vez como guía sugerente de posibles lecturas a realizar: Cheever, Samanta Schweblin, Djuna Barnes, Borges, Hemingway, Carver, W. Foster Wallace, Bolaño, Piglia, Malamud, Schwob, Rhyes, Poe, Chesterton, George Perec, y otros muchos que asumirán un protagonismo más o menos relevante a lo largo del desarrollo de la trama.

En El Coyote, (un barrio Barcelona que ha adoptado este nombre como homenaje a aquel incansable escritor de novelas del oeste que tanto influyó en nuestras primeras incursiones lectoras allá por la adolescencia: José Mallorquí Figuerola), Mac emprende el largo proceso de relectura y reescritura de “Walter y su contratiempo”. Empresa esta que lo llevará al encuentro de ese lugar en el que se cuenta que nació la literatura oral y en el que la gente se sienta a escuchar historias narradas por distintos personajes que repiten y mezclan aspectos de su vida con otras historias en una suerte de comunión directa que da su auténtico sentido a la literatura: el arte de contar historias embelesando a los potenciales oyentes. Haciéndoles copartícipes de las historias que están oyendo, haciéndoles sentir emociones de todo tipo, haciéndolos más humanos.








jueves, 2 de marzo de 2017

POEMAS PROPIOS (41) OJALÁ QUE ME NAZCA...

OJALÁ QUE ME NAZCA...


Ojalá que me nazca un soneto decente
con la marca en los ojos del transcurso de un río
que en el pleno ejercicio de su libre albedrío
supo unir en sus aguas las orillas de un puente.

Ojalá que me nazca solidario y fecundo
y que cante la vida, lo que tiene de humano,
cuando tire la piedra que no esconda la mano
y diluya a su paso las fronteras del mundo.

Ojalá que me nazca un soneto sin tacha
que condene en su ritmo avaricia y usura
y no admita prebendas, ni se doble o se quiebre.

Ojalá que me nazca un soneto de altura
que se inspire en el rostro de una inquieta muchacha
y que no le den gato cuando vaya a por liebre.


Imagen: Robert Demachy


miércoles, 1 de marzo de 2017

GRANDES POETAS (39) T.S.ELIOT


T.S.ELIOT (E.E.U.U. 1888 - 1965)


UNA DEDICATORIA A MI MUJER


A quién debo yo el deleite que salta
y aviva mis sentidos cuando despertamos
y el ritmo que gobierna el reposo de nuestro dormir, el respirar a unísono

de amantes cuyos cuerpos huelen el uno al otro
que piensan los mismos pensamientos sin necesidad de lenguaje
y balbucean el mismo lenguaje sin necesidad de significado.

Ningún maligno viento invernal congelará
ningún torvo sol tropical marchitará
las rosas de la rosaleda que es nuestra y sólo nuestra

pero esta dedicatoria es para que la lean los demás:
éstas son palabras privadas que te dirijo en público.



SOBRE LA POESÍA (15) RAÚL ZURITA.



 POESÍA Y SUFRIMIENTO POR RAÚL ZURITA.

Todas estas palabras: sufrimiento, poesía, desdicha, infortunio, alegría, pesan en cierto sentido como una especie de gran lápida desde el momento en que se pronuncian. Y en general, dado que en última instancia en ellas están comprometidos los destinos y las pasiones humanas, las emociones, no es extraño que se espere mucho de ellas.

Sin embargo, es probable que la poesía no sea sino esa forma de balbuceo casi ininteligible que quiere precisamente acercar nuestras palabras para que encontremos en ellas una cierta dimensión de nuestra existencia, una dimensión probablemente más amorosa, más anhelante y más pura.

Creo que es eso, y voy a partir con una dedicatoria del poeta Eliot, Premio Nobel, norteamericano, inglés de alma, que en una parte, en un poema que se llama “Una Dedicatoria a mi Mujer”, habla de aquellos amantes que piensan lo mismo sin necesidad del lenguaje y que balbucean el mismo lenguaje sin necesidad de significados.

Entonces, probablemente en esos dos versos, están sintetizados casi tres mil años de sueños, anhelos y de posibles futuros. En rigor, el poema termina también como una frase que se dedica a alguien, y nos hace pensar en cierto sentido que toda existencia en realidad es una dedicatoria a alguien; que vivir, que respirar, que pensar, que mirar….es probablemente el gesto más inmediato, más profundo, más vasto, de dedicar el propio aliento, la propia respiración, la propia mirada al otro.

La dedicatoria termina: “pero esta dedicatoria es para que la lean los demás; éstas son palabras privadas que te digo en público.”

Para leer todo el texto:





domingo, 26 de febrero de 2017

LECTURA RECOMENDADA: CÁSCARA DE NUEZ. IAN MCEWAN.

TÍTULO: CASCARA DE NUEZ
AUTOR: IAN Mc EWAN
EDITORIAL ANAGRAMA

HUMOR Y CONFLICTOS MORALES

Asiduo lector de Ian Mc Ewan, me sorprende su capacidad para cambiar de registros sin que la hondura y coherencia de la trama se resientan. Un humor que en algunos pasajes tiende a provocar hilaridad y que al tiempo no es óbice para plantear temas que afectan a los conflictos morales de los personajes.

Un feto, que acaba de girar la cabeza hacia abajo en el vientre de su madre, es testigo privilegiado y narrador de una historia en la que su madre, Trudy, y el hermano de su padre, Claude, planean asesinar a John, su padre, para quedarse con la propiedad de la casa de éste y venderla a un precio millonario:

Así que aquí estoy, cabeza abajo dentro de una mujer. Aguardo con los brazos pacientemente cruzados, aguardo y me pregunto dentro de quién estoy, qué hago aquí.

El feto, a través del vínculo que mantiene con su madre, se va haciendo consciente de lo que está ocurriendo en la que será su futura familia. O no será, porque su padre corre el peligro de ser asesinado si los planes de Trudy y Claude (que son amantes) se cumplen.

La afición de la madre por escuchar la radio y los audiolibros, le permitirá tener una información detallada del estado del mundo en el que va a nacer y en su todavía pequeño cerebro se va instalando un cierto escepticismo respecto a su futuro:

Empujado por una compulsión autodestructiva, escucho atentamente los análisis y discrepo. No me aburren las repeticiones cada hora ni los resúmenes cada media hora.

El gusto de su madre por el vino, que bebe moderadamente para no dañar al feto,  convierten a éste en un entendido en la materia y casi en un alcohólico prematuro.

No comprende cómo su madre tiene al tío Claude, un tipo bastante vulgar, por amante. Menos aún su disposición a asesinar a su padre, un poeta que hace gala de una enorme productividad creativa y que, aún enamorado de Trudy, insiste en recitarle en voz alta sus poemas. Requerimiento al que ella se niega con reiteración.

Su momento de mayor congoja ocurre cada vez que Trudy y Claude hacen el amor porque se ve sometido a extraños movimientos que ponen en riesgo su estabilidad física y emocional:

Trudy, obediente, se ha puesto a cuatro patas…él se le pega a la espalda como un sapo en celo…nada es lo mismo este mediodía…Esto no es el habitual encuentro, breve y frenético, que podría amenazar la integridad de un cráneo totalmente nuevo. Más bien es un ahogamiento pegajoso, como algo meticuloso que se arrastra por un pantano.

El instinto de conservación lleva al feto a ponderar la posibilidad de que finalmente los planes de su madre y su tío no se cumplan y él puede venir a la vida en unas condiciones de seguridad aceptables.

Las noticias que le llegan del estado del mundo no resultan para nada tranquilizadoras, pero se consuela pensando que después de todo le podría haber tocado nacer en un lugar mucho más miserable que el de Gran Bretaña, donde al fin y al cabo tendrá unas condiciones de vida “civilizadas”.

Intentará por todos los medios actuar para que el destino que le espera a su padre no se cumpla, intentará incluso, aunque sin éxito, el suicidio. Sin embargo, su limitada capacidad de movimientos le impide ser efectivo en su determinación:

Sentiré, ergo seré. Que la pobreza mendigue y que el cambio climático se cueza a fuego lento en el infierno. La justicia social puede ahogarse en tinta. Seré un activista de las emociones…

Tendrá que ir armándose de valor, mantenerse alerta y esperar que los acontecimientos no se produzcan del modo que están planeados.

Hay cosas que no alcanza a comprender y escribe una carta a su padre anunciándole el destino que le espera, aunque él nunca la podrá leer.

Humor y conflicto, comedia y dramatismo en una trama insólita que el autor resuelve con maestría y en la que el lector queda atrapado hasta el inesperado desenlace final.





viernes, 24 de febrero de 2017

POEMAS PROPIOS (40) MEDIDA.

MEDIDA


Sobrarle, excepto corazón, no le sobraba nada.
Ni un poquito de llanto le sobraba,
ni un ápice de tiempo le sobraba,
ni pizca le sobraba de aventuras,
ni un segundo de vida le sobraba,
ni tierras misteriosas, ni horizontes,
ni nubes de cristal, ni enredaderas,
ni lunas en el pecho le sobraban,
ni un átomo de lluvia, ni una rosa,
ni apenas le sobraba algún crepúsculo,
ni apenas una rama de algún árbol,
ni apenas un asombro, ni nieve, ni un latido,
ni espacio en la memoria le sobraba,
ni el ansia de volar, ni un solo anhelo.
Excepto corazón, a ella sobrarle
ni por asomo le sobraba nada.

Del poemario inédito: Voces.
Imagen: Robert Demachy.


jueves, 23 de febrero de 2017

MICRORRELATOS (7) EMERY KELEN.

EMERY KELEN


Érase una vez un hombre triste que fue a ver al médico para que le curase de su melancolía. El médico lo reconoció a fondo y le dijo: «No he podido encontrarle nada mal, pero voy a darle un consejo. Hay un circo en la ciudad; vaya esta misma noche. Verá un payaso que es tan divertido que no podrá parar de reírse en una semana».
«Doctor» —dijo el paciente triste—, «ese payaso soy yo».
                                         


Emery Kelen, Mr. Nonsense. A Life of Edward Lear.


martes, 21 de febrero de 2017

GRANDES POETAS (38) DIGO VIVIR...BLAS DE OTERO.

BLAS DE OTERO 1916-1979


DIGO VIVIR


Porque vivir se ha puesto al rojo vivo.
(Siempre la sangre, oh Dios, fue colorada.)
Digo vivir, vivir como si nada
hubiese de quedar de lo que escribo.

Porque escribir es viento fugitivo,
y publicar, columna arrinconada.
Digo vivir, vivir a pulso, airada-
mente morir, citar desde el estribo.

Vuelvo a la vida con mi muerte al hombro,
abominando cuanto he escrito: escombro
del hombre aquel que fui cuando callaba.

Ahora vuelvo a mi ser, torno a mi obra
más inmortal: aquella fiesta brava
del vivir y el morir. Lo demás sobra.

Para leer más poemas del autor:




lunes, 13 de febrero de 2017

MICRORRELATOS (6) CARLOS BOUSOÑO.

CARLOS BOUSOÑO

Un caballero de costumbres noctámbulas se siente cansado cierto día y decide no salir de casa e irse temprano a dormir, con la consiguiente alegría de su mujer, tan abandonada como abnegada. Muy entrada la noche, la esposa, que comparte en aquel instante su misma habitación, se despierta sobresaltada al escuchar un ruido en la escalera.
— ¡Mi marido! —exclama.
El marido, al oírla, se arrojó por el balcón.


Carlos Bousoño, “Teoría de la expresión poética”.


sábado, 11 de febrero de 2017

LECTURAS RECOMENDADAS: LA HORA DE LA ESTRELLA. CLRICE LISPECTOR.

“LA HORA DE LA ESTRELLA”

CLARICE LISPECTOR.

EDICIONES SIRUELA.

Rodrigo S. M., un escritor frustrado, que necesita escribir para no morirse de desesperación, intenta buscar el modo de referir la historia de Macabea, historia que no conoce sino que debe de ir desarrollando según avanza en su empeño.

¿Cómo narrar la historia de alguien que en realidad no es nadie? ¿Qué ata a esa persona a la vida? ¿De dónde le nace el deseo de continuar? ¿De dónde las falsas ilusiones que irá haciéndose? ¿Qué sentido tiene una vida así?

El primer hallazgo que hacemos es el de ese narrador que desconoce lo que va a sucederle al personaje cuya vida se dispone a contar pero que de algún modo ya presume cuáles van a ser las aciagas circunstancias que tendrá que encarar:

Esta historia sucede en estado de emergencia y de calamidad pública. Se trata de un libro inacabado porque no tiene respuesta, respuesta que, espero, que alguien en el mundo me dará.

Él mismo irá asistiendo al acontecer en la vida de una muchacha que perdió a sus padres muy pronto y no cuenta para nadie. Una metáfora de la marginación desarrollada con una inmensa ternura sin caer en el empalago y haciendo que el lector se tenga que hacer las mismas preguntas que él se irá haciendo a lo largo de la narración.

¿Cómo es que yo sé todo lo que seguirá y que todavía desconozco, ya que nunca lo viví? Es que en una calle de Río de Janeiro, atrapé al vuelo el sentimiento de perdición en el rostro de una muchacha nordestina…También sé de las cosas por estar viviendo. Quien vive sabe, aún sin saber que sabe. Así es que ustedes saben más de lo que imaginan aunque finjan que son sonsos.

Una joven que nada tiene y nada pide. Todo le parece normal en su situación y, aunque nada entiende, le llama la atención lo que escucha en una emisora de radio, amén del tic-tac del reloj. Trabaja de mecanógrafa en condiciones miserables y comparte piso con otras trabajadoras.

Pero lo historia no termina de arrancar. El narrador duda, no se decide a empezarla propiamente:

Estoy en el precalentamiento del cuerpo antes de comenzar, refregándome las manos para adquirir coraje…No, no es fácil escribir. Es duro como romper rocas. Aunque vuelan, como aceros espejados, chispas y astillas.

Y poco a poco asistimos “pasmados” a los avatares de la vida de esta “nordestina” que afronta la vida como si estuviera de más, como si sobrara, con una resignación y un estado de ánimo que la conducen a asumir todas sus desgracias como el resultado lógico de su condición:

La persona de la que voy a hablar es tan tonta que a veces les sonríe a los demás en la calle. Nadie responde a su sonrisa porque ni siquiera la miran.

El jefe amenaza con despedirla, el único novio que tenía termina abandonándola porque tiene “otras aspiraciones”, no sabe apenas lo que es el llanto, por eso cuando el novio la deja ríe a carcajadas, suele ir al cine una vez a la semana y sueña con ser una estrella.

Su visita a una pitonisa le hará recobrar las esperanzas perdidas. Y sí, será una estrella.

Una novela excelente de una escritora que ha ido ganado en consideración a lo largo de los años. Esta, parece ser, fue su última novela. Un colofón prodigioso.


miércoles, 8 de febrero de 2017

POEMAS PROPIOS (39) ALONDRAS.

ALONDRAS

Y qué no daría ella por un árbol
nacido en la vertiente de algún monte
de muy honda raíz y procedencia
con ramas como puños soportando
los embates del viento y de la lluvia
y dado a recorrer mares de nubes.

Y qué no daría ella por un árbol así,
cordial en su estatura, dialogante,
amigo de verdad de sus amigos,
firme pero inclinado a la ternura,
que admita corazones en el tronco
y guarde los más íntimos secretos.

Por un árbol así qué no daría.
Las plumas de las alas le daría,
la mitad de sus sueños le daría,
su más hermoso canto la daría,
un hijo en sus entrañas le daría,
todo el amor del mundo le daría.

Del poemario inédito: Voces.


Imagen: Joan Miró.


domingo, 5 de febrero de 2017

GRANDES POETAS (37) ANTIDIO CABAL.

ANTIDIO CABAL- CANARIAS, 1925- COSTA RICA, 2012.

DEL LIBRO: ATMÓSFERA seguido de PARASANGAS

COLECCIÓN NÓMADAS-POESÍA

EDICIONES TAMAIMOS.


CRÓNICA DEL DESPIERTO

Los sueños son datos de lo que falta,
sin embargo, algunos son datos de lo que sobra,
sin embargo, algunos datos no son datos aunque los sueños sean sueños,

los datos de lo que falta no son continuamente seguros
pues a veces lo que falta no hace falta,
uno cree que hacen falta, pero es uno el que le hace falta a uno,

y otro tanto sucede con lo sobrante,
si uno es el sobrante o no,
o si se trata de una presencia que nunca hemos usado,

a lo mejor los sueños son los que sobran, y sus emisiones,
que a lo mejor tampoco son emisiones,
y a lo mejor los sueños no son sueños ni datos.

Para leer más poemas del autor:

http://vocesdelextremopoesia.blogspot.com.es/2012/11/5-poemas-de-antidio-cabal.html



sábado, 4 de febrero de 2017

LECTURAS RECOMENDADAS: LAS SIETE VIDAS DEL CANGREJO. REBECA GARCÍA NIETO.

“LAS SIETE VIDAS DEL CANGREJO” DE REBECA GARCÍA NIETO

Las Siete Vidas del Cangrejo, de Rebeca García Nieto, publicada en Editorial Alegoría, 2016, es una novela dividida en dos partes: en la primera asistimos a la sucesión de siete relatos aparentemente aislados unos de otros pero en los que se intuye un vínculo común. En la segunda, ese vínculo se hace explícito y se concreta, lo que permite ratificar algunas de las intuiciones que como lectores hemos ido teniendo a lo largo de la lectura.

Original en su planteamiento y sugerente en su desarrollo, asistimos a una sucesión de relatos que tienen el denominador común del instinto de reacción ante acontecimientos imprevistos. Diferentes registros, diferentes estilos, diferentes tipografías, diferentes contextos, pero en todos alguien se rebela ante la adversidad.

Algunas pistas que hacen pensar en que podría tratarse de un trabajo de compilación hecho, no se sabe hasta el final con qué propósito, por algún investigador externo: “documento”, “en nombre de…” “Nº…” que nos impele como lectores a, mientras leemos, ir haciendo suposiciones sobre el vínculo que aúna las distintas historias.

En “la verdad sobre la rayuela”, una niña, apoyada tenaz y con espíritu espartano por sus padres intenta una y otra vez ir superando las distintas casillas sin pisar los bordes porque hacerlo significa el fracaso en el objetivo. Es la madre la que cuenta la historia, la que transmite la tensión y el desasosiego, la que explica en cierto modo el sentido “del juego”:

He leído que la rayuela es una metáfora de la propia vida…nacer, crecer, tender puentes, salvar abismos…antes de alcanzar la meta, el Cielo, y, desde allí iniciar el retorno a la tierra

En otra de las historias, un diario escrito a mano en diferentes días, “Se buscan hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, para ser devorados” alguien refiere una experiencia de aparente sentido erótico que genera en el lector desconcierto y angustia y hace presumir que es otro el sentido real de la misma.

Guiños continuados a diversos autores: Cortázar, El Marqués de Sade, Kafka, Baudelaire, Flaubert, Andersen, que se insertan naturalmente en los distintos relatos, a los que por una parte se rinde tributo y por otra sirven de referencia en las historias que se narran.

Unos jóvenes chatean a través de Twitter y la conversación queda de pronto interrumpida por un secreto inconfesable que no puede ser revelado. O una madre que escribe a su hija que nunca pudo nacer.

Espléndido y revelador el “documento 7”, “El club de los Hachisinianos”:

El psiquiatra me hizo unas preguntas aparentemente rutinarias…Finalmente se abrió una última puerta: “Tiene usted permiso para fumar”…

Un excelente dominio del lenguaje, una no forzada naturalidad, y la puesta en marcha de una serie de recursos muy bien engarzados, nos hacen ver que estamos ante la obra de una novelista que dice mucho y muy acertadamente.

Nos queda la duda de si no hubiera sido conveniente no desvelar “el misterio”. Tal vez, así la novela, con un final abierto, habría ganado en lo que tiene de sugerente y el lector habría participado más activamente imaginando posibles vínculos, amén del explicitado. Pero hay que optar, y en esa labor el creador estará siempre solo.

Una lectura que recomiendo de una autora a seguir.

Para saber más sobre Rebeca García Nieto:




sábado, 28 de enero de 2017

GRANDES POETAS (36) EMILY DICKINSON.

EMILY DICKINSON. 1830-1886


Sentí un Funeral, en el Cerebro,
Y dolientes de acá para allá
No dejaban de pisar –y pisar-hasta que pareció
Que el Sentido se estaba abriendo camino-
Y cuando todo el mundo estuvo sentado,
Un Oficio Religioso, como un Tambor –
Siguió golpeando –golpeando –hasta que pensé
Que mi Mente se estaba volviendo insensible-
Y entonces les oí levantar una Caja
Y crujir a través de mi Alma
Con aquellas mismas Botas de Plomo, otra vez,
Entonces el Espacio –empezó a tañer,
Como si todos los Cielos fueran una Campana,
Y el Ser, solo un Oído,
Y yo, y el Silencio, cierta Raza extraña
Naufragada, solitaria, aquí –
Y entonces una Tabla de la Razón, se rompió,
Y yo caí más, y más abajo –
Y me topé con un Mundo, en cada desplome,
Y Acabé sabiendo –entonces-

(Traducción de María Milagros Rivera Garretas y Ana Mañeru Méndez)


I Felt a Funeral, in my Brain,
And Mourners to and fro
Kept treading–treading–till it seemed
That Sense was breaking through–
And when they all were seated,
A Service, like a Drum–
Kept beating, -beating–till I thought
My mind was going numb–
And then I Heard them lift a Box
And creak across my Soul
With those same Boots of Lead, again,
Then Space–began to toll,
As all the Heavens were a Bell,
And Being, but an Ear,
And I, and Silence, some strange Race
Wrecked, solitary, here
And then a Plank in Reason, broke,
And I dropped down, and down–
And hit a World, at every plunge,
And Fisnished knowing–then-

Para leer más poemas de la autora:

 Para escucharlo en inglés:

https://www.youtube.com/watch?v=bz___FlwYsQ




miércoles, 25 de enero de 2017

POEMAS PROPIOS (38) PÉRDIDAS.

PÉRDIDAS



Se le iba toda la sangre de la cabeza,
así, sin avisar, como una muchacha rebelde se le iba,
como una mariposa persiguiendo el polen de una flor,
como un barco enloquecido partiendo al alba.

Se le iba la sangre de las manos,
así, sin consideración, sin despedirse se le iba,
como un ave que siente y que presiente que se ahoga,
como un pez que se marcha en la mitad de un sueño.

Se le iba de los pechos la sangre,
así, sin por lo menos dejar algún trocito se le iba,
como un loco de amor que sale desesperado
a buscar a la amada bajo una lluvia torrencial.

Y ella allí, combatiendo los ataques del frío,
oteando a lo lejos, esperando el retorno,
esperando a que la sangre se arrepintiera,
esperando oírla llegar aunque fuera bien entrada la noche.


Del poemario inédito: “Voces”


Imagen: Käthe Kollwitz




lunes, 23 de enero de 2017

MICRORRELATOS (5) JUAN JOSÉ ARREOLA.

JUAN JOSÉ ARREOLA


HOMERO SANTOS

Los habitantes de Ficticia somos realistas. Aceptamos en principio que la liebre es un gato.


(«Doxografías», Palíndroma, 1980).


martes, 17 de enero de 2017

SOBRE LA POESÍA (14) GONZALO ROJAS.

GONZALO ROJAS (FRAGMENTO)


...Tampoco se puede prescindir de lo que está dado, de lo que se da en la órbita de una escritura que tiene lo suyo. No es que esté defendiendo al animal poético iletrado. No, no, no. Uno tiene que, parejamente, en su ejercicio imaginativo sensitivo hondo fino lozano, tiene que leer necesariamente, porque para eso está metido en la órbita de la palabra. Los poetas ignorantosos se quedan a media vela o no hacen nada, o son unos reiterativos, que creen descubrir todo el universo y no han ido ni a la esquina. Hay que leer y leer por dentro, no leer por fuera. No académicamente, sino meterse dentro de la palabra, descifrar el juego. Ver que la palabra es una dinamicidad viva, una célula viva. Porque no se trata de amar a los poetas. Es muy bonito que se ame al señor Neruda o al señor Borges, pero hay que leerlos. Intraleerlos y releerlos.


Entrevistaron Rodrigo Hidalgo, Jaime Pinos, Luis Valenzuela.

En revista La Calabaza del Diablo. Nº13, Año 4. Enero 2002
Para leer toda la entrevista:

http://www.letras.s5.com/gonzalo150202.htm







domingo, 15 de enero de 2017

POEMAS PROPIOS (37) SI ME NOMBRAS.

SI ME NOMBRAS…



Cuando llegue el momento de ovillarme en las sombras
sentiré la nostalgia de los tiempos vividos
llevaré alguna pócima contra ingratos olvidos
y una firme promesa: volveré si me nombras.

Yo ya sé que ante el eco del silencio te asombras
y te asusta la idea de los viajes eternos;
no me iré para siempre, no arderé en los infiernos,
tú por eso no temas: volveré si me nombras.

Por el aire si el frío se te pone en los huesos,
o tal vez en la grupa de embrujadas alfombras
una noche cualquiera al abrir la ventana;

cuando en sueños evoques el ansiado regreso
y dormida no sepas si es ayer o es mañana,
notarás mi presencia, volveré si me nombras.



Imagen: Robert Demachy.


sábado, 14 de enero de 2017

GRANDES POETAS (35) LUIS ROGELIO NOGUERAS.

LUIS ROGELIO NOGUERAS. CUBA. 1944-1985


DEFENSA DE LA METÁFORA

El revés de la muerte (no la vida)
el que clama por agua (no el sediento)
el sustento vital (no el alimento)
la huella del puñal (nunca la herida)
Muchacha antidesnuda (no vestida)
el pórtico del beso (no el aliento)
el que llega después (jamás el lento)
la vuelta del adiós (no la partida)
La ausencia del recuerdo (no el olvido)
lo que puede ocurrir (jamás la suerte)
la sombra del silencio (nunca el ruido)
Donde acaba el más débil (no el más fuerte)
el que sueña que sueña (no el dormido)
el revés de la vida (no la muerte)

Para leer más poemas del autor:



viernes, 13 de enero de 2017

BREVES RELATOS (4) ELISEO DIEGO

DEL ALQUIMISTA

Saben positivamente, los que de tales cosas entienden, que en la ciudad de Aquisgrán, y a fines de la Edad Media, un judío alquimista halló el secreto de no envejecerse. Fortalecido por su pócima, que le permitiría vivir en todo vigor ciento cincuenta años más que el común de los hombres, dedicó la plenitud de sus días a buscar el secreto de no morirse. Dicen que lo halló, y que desde entonces, oculto en su oscura covacha, tropezado de telarañas y surcado de grueso sudor, busca aquel veneno poderoso sobre todos que le permita, al desgraciado, morirse.


Eliseo Diego, Divertimentos.