martes, 7 de mayo de 2019

NOTAS SOBRE "LA FIESTA DEL TEDIO" DE ELISA RODRÍGUEZ COURT.




















NOTAS SOBRE “LA FIESTA DEL TEDIO” DE ELISA RODRÍGUEZ COURT.


Tras una ruptura amorosa, aún con las secuelas del naufragio, en una habitación blanca una mujer  “coge el tiempo en sus manos” y reflexiona sobre lo ocurrido.

La fiesta del tedio, tercera novela de Elisa Rodríguez Court, no es, sin embargo, una narración lineal. La ruptura de la relación amorosa no es sino el pretexto del que se vale la autora para de manera fragmentaria conjeturar sobre la vida misma.

Supe y no supe lo que iba a ocurrir. Me he dado cuenta después de tomar el tiempo en mis manos. La narradora, que es a la vez uno de los dos personajes principales de la obra, va refiriendo en primera persona aspectos de la relación ahora rota. No para saldar cuentas, no para justificarse, sino más bien como un ejercicio de recomposición personal que le permita “coger aire” para seguir.

A lo largo de la novela, el otro miembro de la pareja es interpelado constantemente. Alusiones y diálogos en diferido que sirven de ejemplificación a la hora de encarar sentimientos y sensaciones que sobrepasan la relación en sí.

Él y yo nos miramos un instante mientras los demás se quitan la palabra. En ese cruce de miradas me parece que se concentra la comunicabilidad de dos soledades”. El fantasma de la soledad que conduce a la búsqueda de un modo de conjurarla pese al presentimiento de que tampoco esta vez resultará.

Un espacio constreñido, casi claustrofóbico, una habitación blanca, es el marco en que tiene lugar el ejercicio de reflexión y recomposición antes señalado:

Todo blanco y en silencio, como un aviso de la vida que transcurre para cesar.

Un proceso tan necesario como doloroso a través del cual se van diseccionando las distintas etapas de la relación. Desde unos inicios prometedores a la aparición de los primeros síntomas de resquebrajamiento con una fase final que se prolonga pese a la evidencia de que la ruptura es ya irreversible.

En la etapa inicial descubrimos cómo el arte, en concreto la literatura, será un punto de unión y fortalecimiento en la relación de la pareja. Ambos comparten la afición por la lectura y ambos son lectores empedernidos para los que la literatura no es únicamente un entretenimiento sino algo trascendental en su manera de entender la vida.

Cuánto tiempo dedicado a la lectura durante aquellos meses. Cuántas conversaciones en torno a la literatura, epicentro del amor y asimismo de lo que vino después, creo. No niego que él fue para mí un gran maestro…Leo y escribo para mí, en privado. Un sinfín de escritores me acompaña en este trayecto ciego. Sin ellos estaría aún más sola.

Una característica en la obra de la autora es, al igual que ocurre con Roberto Bolaño, Enrique Vila-Matas o Ricardo Piglia, la de hacer de la literatura un elemento esencial en el proceso creativo. Por eso, no es extraño que en la novela los diferentes tempos de la relación estén jalonados por alusiones a autores y pasajes concretos de sus  obras. Entre esos autores sobresale la figura de la escritora brasileña Clarice Lispector a cuya memoria está dedicada.

Esta característica “la heredará” la narradora que declara su firme y decidida apuesta por una lectura activa, intertextual y vinculante.

Procuro ayudarme de un cuaderno donde anoto citas robadas de los libros. Me inspiro en ellas. A veces las uso y no menciono sus fuentes. Va siendo hora de cobrarles, como lectora empedernida que soy, algún peaje a los escritores. ¿Qué sería de sus obras si no existiera la figura del lector? El autor, además, muere cuando nace el lector.

Dos posturas se contraponen entre los miembros de la pareja. A ella le molesta que él trate de mitificar el inevitable fracaso para justificar su inacción  y atonía. Le parece que teoriza sobre el mismo para, de algún modo, darle un sentido heroico  a su pasividad.

Este hecho, que en los inicios de la relación no parece representar un impedimento, se irá manifestando como crucial en el paulatino deterioro  de la convivencia. Lo que inicialmente el enamoramiento “perdona” terminará por pasar factura.

Quería vivir en lo atonal. Eso dijo. Se expresaba con frecuencia de una manera bastante críptica. ¿Has leído, me preguntó, La pasión según G.H.? Debió de percibir cierta extrañeza en mi cara. Sí, chica, de Clarice Lispector. Te gustará. Me habló de esta escritora brasileña que yo aún no conocía.

Esto es significativo porque la relación de poder que se establece al principio, en la que uno hace de Pigmalión y la otra de aprendiz, irá dando paso a otra en la que la admiración es sustituida por el rencor, la burla o la ironía.

Las discusiones se sucedieron solo en contadas ocasiones, casi siempre por tonterías, durante los primeros meses. Al principio, nunca. El rencor que experimenté al cabo del tiempo hacia su persona era del todo injustificado y, sin embargo, superior a mis fuerzas.

El intento de mitificar el fracaso dándole un sentido cuasi épico contrastará con la visión de la narradora que, asumiendo su inevitabilidad, rechaza la interesada teorización de su pareja.

El fracaso era para él una forma de heroísmo. ¿Crees que es fácil fracasar? preguntó. De ningún modo, dijo, negando con el dedo índice, y continuó con su razonamiento. Supone un trabajo enorme. Hay que esforzarse antes por subir y subir la montaña hasta alcanzar una muy considerable altura. Entonces, solo entonces, se entrega uno a la caída. Expresé mi discrepancia con sus apreciaciones. Consideré muy esquemática su idea del fracaso y se molestó un poco.

En realidad, él ha ido adaptando interesadamente el sentido real de las obras de Clarice Lispector a sus necesidades. Ella lo irá descubriendo en la medida en que se vaya adentrando en la lectura y conocimiento de las obras más relevantes de la autora brasileña.

Clarice Lispector no niega, sin embargo, el anhelo. Despersonalizarse supone para ella una pérdida de los elementos innecesarios, a la vez que un modo de afrontar con lucidez y valentía el abismo. La renuncia es una revelación y la esperanza se cumple a cada instante, escribió esta escritora que amaba un renovado contacto con la vida.

No faltan las consideraciones autocríticas en ese duro ejercicio de inmersión.

En este lugar donde me hallo puedo diseccionar a voluntad cualquier vivencia. No pongo en duda el carácter dudoso de mis recuerdos. ¿Quién escribió que la memoria se comporta a menudo como un perro estúpido al que le lanzas un palo y te trae otra cosa? La mía es un perro salvaje que no atiende al lanzamiento del palo y exige carne cruda y sangre caliente.

Un estilo sobrio, un lenguaje exento de preciosismos, un modo de decir que huyendo  de lo lineal apuesta por un enfoque fragmentario, son algunos de los recursos de los que se vale la autora para presentarnos este viaje introspectivo, de búsqueda y recomposición en el que la propia literatura se erige en protagonista.

Un  viaje hacia los mundos interiores, hacia esas zonas en las que habitan los fantasmas de la soledad, la fragilidad, el temor, el tedio…Tal vez con la convicción de que al verbalizarlos sus efectos se atenúan. Un viaje de evocación y redención que se emprende en la compañía de un sinfín de escritores que de alguna manera mitigan el sentimiento de soledad que embarga a la narradora en la habitación blanca donde rememora lo que fue La fiesta del tedio.

martes, 16 de abril de 2019

ALGUNOS POEMAS DEL LIBRO: CIERTA FORMA DEL VIENTO...,2011.


ALGUNOS POEMAS DEL LIBRO: CIERTA FORMA DEL VIENTO EN LOS CABELLOS. 2011.


ALZHEIMER

Nos vemos en Nadville cuando anochezca,
justo en la intersección de dos abrazos,
donde la sangre busca a sus homónimos
y el cuerpo en general se reblandece.

Yo llevaré memorias fragmentadas,
lleva tú lo que guardes del deseo
y alguna provisión para el camino
que puede resultar largo y abrupto.

Tal vez, si aún tengo brotes de cordura,
me ponga tu bufanda preferida
y aquella flor ajada en la chaqueta
junto a papeles y otras inquietudes.

Tú no te olvides de llevar la lluvia
ni la resolución en la mirada
ni los resquicios de la hierba al viento
ni las cóncavas palmas de las manos.

Si acaso por razón de tiempo y forma
alguno de los dos se descompone
que el otro solidario lo acompañe
hasta un lugar seguro.

¡Qué no se sienta confundido y solo!



LAS ROCAS EN QUE VIVO HAN GENERADO
un curioso y preciso movimiento:
se buscan con las manos bajo el agua
y tejen una red imperceptible
de lazos y junturas fraternales.
Saben que la distancia es el olvido
y el mar es mucho mar para andar solas.



DE MI MADRE MUY JOVEN

De mi madre muy joven recuerdo que volaba
meciéndose en las liñas de una incierta azotea,
susurrando con mimo canciones melancólicas
que hablaban casi siempre de amores separados.

Un prodigio en el arte de pulir la madera
sobre la que volcaba sus manos poderosas
hasta sacarle el lustre que le correspondía
con un cepillo mágico que guardaba con celo.

Como una partisana en un febril combate
se ponía de rodillas armada hasta los dientes
sin casi apenas cera y una antorcha en los ojos
para alumbrar el brillo de aquellos escalones.

No logro recordarla contemplando el paisaje
o asomada al balcón a la luz de la luna,
procedía de una estirpe tenaz y luchadora
combatiendo en el bando de las cosas que cuentan:

coser los agujeros, como quien cose nubes,
a viejos calcetines que se sobrevivían,
devolver a las plantas su verdor y su brío
y aprovechar la lluvia para ocultar el llanto.



NACER POR POCO

A veces pienso que nací por poco.
Por nada, por nacer, por la costumbre.

No como hay que nacer: a grito en pecho,
a corazón batiente, a dentelladas,
sino más bien bajito y asustado
como para morir en un suspiro.

A veces pienso que nací de noche
para garantizar que el sol dormía
y no me iba a morder antes de tiempo
el débil corazón del que colgaba.

A veces pienso que nací esquinado,
circunspecto, dispuesto a regresarme,
como si la cabeza una vez fuera
reivindicara su retorno urgente.

A veces pienso que nací por poco
y mientras más lo pienso más me miro
no vaya a ser que de cintura abajo
esté medio enterrado en otro mundo.

A veces pienso que nací por poco.
Por nada, por nacer, por si las moscas.



PERDER LA CABEZA

No sé por qué han llegado por sorpresa a mi mente
los confusos recuerdos que guardo de cuando perdí la cabeza.

No por una mujer, ni bajo la inclemencia de la guillotina
en pleno fervor revolucionario, con las masas exultantes
entonando canciones y bebiendo junto al fuego en invierno.

No, sino que más bien la perdí literalmente; la dejé olvidada
en un verso de un poema que no sabía resolver
y seguí mi camino, ya descabezado, hacia el olvido.

Mucho después, cuando la pude recobrar,
supe que iba de una lugar a otro y que la gente se asustaba,
y los niños salían despavoridos llamando a sus padres.

Me llevaron primero a un hospital psiquiátrico
y estuve sometido a un sutil tratamiento
de retorno por inducción sin resultado.

Después, según parece, me mandaron a la cárcel
por indocumentado y provocador pasivo.
Pero tuvieron que ponerme en libertad,
porque parecía que me habían condenado a muerte
y en el momento de la ejecución
les había salido una chapuza.

Con el tiempo, observando, me dicen,
que en realidad yo era pacífico,
estuvieron a punto de donarme a un laboratorio
de expertos en rehacer cabezas.

Hasta que una mañana, reluciente y febril,
según cuenta mi abuela, que estaba siempre al loro,
se escuchó a mi cabeza pronunciando con énfasis:
¡De un eterno soñar a silente vigilia!
Era el verso causante de todo aquel enredo.

Debajo estaba yo, según dice mi abuela,
completo y sin secuelas aparentes.




















viernes, 22 de marzo de 2019

ALGUNOS POEMAS DEL LIBRO: OASIS. 2014.






















ALGUNOS POEMAS DEL LIBRO: OASIS. 2014.



SIN TI

Yo sin ti no me apago,
no me dejo en la sombra,
no agonizo de pena,
no me pongo imposible,
no renuncio a la vida,
no amenazo con nada.
Ni me ovillo en rincones,
ni me siento perdido,
ni me saco los ojos,
ni lamento mi suerte.
Yo sin ti no me aburro:
simplemente me muero.




BOLERO

Si otra vez al destierro nos condena la vida
y se rompen las puentes y se queman las naves,
yo ya sé que tú sabes que el volar de las aves
está siempre al acecho de una piedra perdida.
Que los lazos nacidos en amor no se olvidan
aunque el nudo nos deje en el alma una herida
y se torne candado y se cierre con llave.
Si otra vez al destierro, yo ya sé que tú sabes.




SECRETO

Aunque no se me vea ni tan siquiera un ojo,
ni tan siquiera sombras, ni el pelo, ni la frente,
aquí en este poema yo estoy cruzando un río
desnudo y sin más peso que el peso de mi cuerpo.

Aunque no se le vea ni tan siquiera un brazo,
mucho menos los pechos jugando con las olas,
aquí en este poema una mujer desnuda
sin más peso que el aire me espera en la otra orilla.

Aunque no se nos vean las manos enlazadas,
justo aquí en esta estrofa, volcados en la hierba,
estamos consumiéndonos sin más peso que el gozo.
Ocurre que este verso lo cruza un colibrí.

Al fondo, imperceptible, el mar, desdibujado,
y arriba a la derecha el blanco de las nubes.




TRANSACCIÓN

Yo primero le ofrezco 27 poemas,
todos nuevos y escritos con el alma en la mano.
Usted va y los mastica a luz de la luna
y yo cojo y la beso largamente en la boca.
Si después se arrepiente negociamos de nuevo
que yo puedo ofrecerle hasta 30 seguro.
Eso sí, ya la boca se me queda pequeña.




UN POEMA PERFECTO

Yo le quise escribir
un poema perfecto
a tus ojos de trigo.
¡Qué cabeza la mía!

No advertí que tus ojos
destilaban la esencia
del vocablo imposible.

Unicornio soñado
en los bosques salvajes
de las noches de luna.
¡Qué cabeza la mía!

El poema perfecto
tenía sede y refugio
en tu misma mirada.
¡Qué cabeza la mía!




NO TE VAYAS

No te vayas,
si me rompo
no te vayas.

No te vayas
si me pierdo,
no te vayas.

No te vayas
si de oscuro,
no te vayas.

No te vayas
si me apago,
no te vayas.

Si me ovillo
no te vayas,
no te vayas.

Si de pena
no te vayas,
no te vayas.

No te vayas
si imposible,
no te vayas.

No te vayas
todavía
que estoy
buscando
los ojos.

Si te marchas
seguro
que me hago nieve.







lunes, 4 de marzo de 2019

ALGUNOS POEMAS DEL LIBRO: EL HOMBRE DE SALITRE Y OTROS POEMAS.






















ALGUNOS POEMAS DEL LIBRO: EL HOMBRE DE SALITRE Y OTROS POEMAS. HUERGA &FIERRO. (2000)


EL HOMBRE DE SALITRE

I

En esta isla desértica
dunas díscolas visten
un embarazo verde, deseado.
Es más tierna la tarde.
Las nubes se amontonan
en un punto impreciso
donde ponen bufanda a las montañas
y los alisios dejan posdata entre las cumbres.
El hombre de salitre en lo más hondo
siente que acaso el mar tendrá consuelo.


II

Siente que acaso el mar tendrá consuelo
y el hombre de salitre lo celebra.
Abre los ojos, le llueven peces de colores,
barcos que ya no son, redes caducas,
cadáveres que el agua ha conservado.
Extiende el brazo, cura las heridas,
interpreta las señales del sol
y compadece el torso de las olas
sobre el que se cimbrean
ateridos delfines.


III

 Ateridos delfines
se cimbrean en tablas especiales
traídas por modernos invasores
que vinieron un día desmesurado
a poner muros  entre el cielo y los ojos,
cemento a las montañas,
hendiduras al mar,
cerco a los peces.
El mar enfurecido abandonó la orilla
y se hizo fuerte detrás del horizonte.


IV

Y se hizo fuerte detrás del horizonte
con la firme promesa de ya no regresar
hasta que los corales recobraran su brillo.
Peces agonizando en las orillas,
gaviotas mutiladas, velas rotas,
invocaron al hombre de salitre.
El hombre de salitre bajó de la montaña,
en las trincheras vio para su asombro:
sueños a medio hacer,
barcos sin rumbo, islas que nunca fueron,
volcanes ya rendidos en el barro,
memorias remotísimas,
dolor a manos llenas, pisadas ancestrales...

V

El hombre de salitre fue al encuentro del mar.
Habló la caracola:
el mar pedía aire limpio, la luz que siempre tuvo,
demolición gradual de las murallas,
la vuelta de las dunas,
aire para los peces.
El hombre de salitre firmó con la promesa
de no bajar ya más desde las cumbres
si incumplía lo pactado.

VI

Volvió el mar a la orilla.
El hombre de salitre ya nunca volvió al mar.
A veces lo visitan las gaviotas,
se posan a su lado y le refieren
penas que dignamente el mar arrastra.
El hombre de salitre escucha, calla, llora...
Lágrimas que de noche expande el viento.




DE TODOS SUS POSIBLES ENEMIGOS,
a ninguno temía como a su sombra:
el lado más oscuro.


FOLD-IN

Ha William Burroughs
autor desnudo del almuerzo
muerto.


INVENCIÓN DE LA ESCRITURA

Dejemos, dioses, el pacto rubricado:
garanticen el sol y las crecidas.
Nosotros cumpliremos sus caprichos.


LA CASA VIEJA

Me vende dueño desaprensivo, ingrato.
Por favor, no me compren,
quiero vivir tranquila
el tiempo que me quede.


AMORES LEJANOS

Podada la palmera, el hombre la acaricia
quitando lentamente las virutas.
Me acordé de la tarde en que éramos muy jóvenes
y yo te acariciaba suavemente los pechos.

PRESENTIMIENTO

Si me faltara el aire y no pudiera
seguir el corazón empecinado
en dar vueltas y brincos y latidos,
¿tú crees que habré dejado algún recuerdo?
Y si es así, ¿en qué ojos?
Y tú, ¿cómo lo sabes? 


viernes, 25 de enero de 2019

ALGUNOS POEMAS DEL LIBRO: HACER LAS PACES. 1994.


ALGUNOS POEMAS DEL LIBRO: HACER LAS PACES. 1994


MIENTRAS DUERMES, APACIBLE, SERENA,
los grandes mandatarios se reparten
la renta de tus sueños.



LLEGARÁN LOS SULTANES A SACARTE
petróleo de los ojos
y pagarán en dólares tu llanto.


LA VIDA VALE NADA EN MOZAMBIQUE

Coloque usted una pluma en la balanza,
al otro lado un hombre.
Si la balanza cede del lado de la pluma:
eso vale la vida en Mozambique.



SI VIENEN POR LA MAÑANA…
   
“If they come in the morning”…
                        Angela Davis.


Si vienen por la mañana,
que sea el cartero
a traerte noticias de un amigo.

Que sea la vecina a preguntarte
si a ti te queda agua en los bidones,
si crees que va a llover.

Que sea una antigua novia
que sufre de nostalgia
y quiere verte.

Que sea el panadero
a recordarte que a partir de mañana
el pan será más caro.

O alguien que está muy solo
y necesita hablar
y que lo escuchen.

Pero que no sean ellos.
Ellos no, ni su sombra.
¡Que nunca más sean ellos!



APENAS SÍ NOS QUEDAN
provisiones de sueños para un mes.
Cuando termine el plazo
empezaremos a comer los días.





miércoles, 5 de diciembre de 2018

GRANDES POEMAS (33) ARTE DE LA POESÍA. JOSÉ ÁNGEL VALENTE.














JOSÉ ÁNGEL VALENTE. 1929-2000

ARTE DE LA POESÍA

Implacable desprecio por el arte
de la poesía como vómito inane
del imberbe del alma
que inflama su pasión desconsolada
de vecinal nodriza con eólicas voces.
Implacable desdén por el que llena
de rotundas palabras, congeladas y grasas,
el embudo vacío.
Por el meditador falaz de la nuez foradada,
por el que escribe ¡ay! y se pone peana,
por el decimonónico, el pajizo, el superfluo, el obvio,
por el que anda aún entre seres y nadas
flatulentos y obscenos,
por el tonto tenaz,
por el enano,
por el viejo poeta que no sabe
suicidarse a tiempo debajo de su mesa,
por el confesional,
por el patético,
por el llamado, en fin, al gran negocio,
y por el arte de la poesía ejercido a deshora
como una compraventa de ruidos usados.

De: El inocente, 1970.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

OPINAN LOS POETAS (5) EDUARDO LIZALDE.






















EDUARDO LIZALDE. MÉXICO. 1929

POEMA

Todo poema
es su propio borrador.
El poema es sólo un gesto,
un gesto que revela lo que
no alcanza a expresar.
Los poemas
de perfectísima factura,
lo más grandes,
son exclusivamente
un manotazo afortunado.
Todo poema es infinito.
Todo poema es el génesis.
Todo poema nuevo
memoriza el futuro.
Todo poema está empezando.



lunes, 12 de noviembre de 2018

GRANDES POEMAS (32) DEFENSA DE LA METÁFORA. LUIS ROGELIO NOGUERAS.





















LUIS ROGELIO NOGUERAS. CUBA. 1944-1985.

DEFENSA DE LA METÁFORA

El revés de la muerte (no la vida)
el que clama por agua (no el sediento)
el sustento vital (no el alimento)
la huella del puñal (nunca la herida)

Muchacha antidesnuda (no vestida)
el pórtico del beso (no el aliento)
el que llega después (jamás el lento)
la vuelta del adiós (no la partida)

La ausencia del recuerdo (no el olvido)
lo que puede ocurrir (jamás la suerte)
la sombra del silencio (nunca el ruido)

Donde acaba el más débil (no el más fuerte)
el que sueña que sueña (no el dormido)
el revés de la vida (no la muerte)

viernes, 26 de octubre de 2018

OPINAN LOS POETAS (4) JOAN MARGARIT.




















EPÍLOGO DE JOAN MARGARIT A: "AMAR ES DÓNDE". (FRAGMENTO)

Hasta ahora mi vida ha sido la poesía y continúa siéndolo. Nada ha tenido poder sobre mí si se me ha permitido escribirlo. Circunstancias que, sin la poesía, me habrían debilitado, con la poesía me han fortalecido. La lengua en la que hablo y la lengua en la que escribo los poemas es la misma. Así lo hicieron los poetas de quienes lo aprendí: Gabriel Ferrater o Philip Larkin. Otros, al contrario, acentúan la diferencia entre la lengua hablada y la lengua del poema, como es el caso de Josep Carner. Pero todos ellos me han enseñado que la inspiración, por lejano o extraño que parezca a veces el poema, no puede venir más que de la propia vida.

La lectura del poema, que es una operación muy parecida a la escritura, también se hace a través de la vida de la lectora o el lector. Por eso pienso que, antes de hacerlo de una manera erudita, se debe leer "de verdad" el poema. Al margen de significados, interpretaciones o análisis críticos, sin que nada interfiera, y menos las observaciones hechas desde muy lejos de la sencilla y profunda penetración de las palabras en nuestro ánimo. Dicho de otro modo: hay que quedarse solo con el poema…

…Si el poema conmueve lo hace a través de la vida del lector o de la lectora. Y lo hace, no a través de lo que es accesorio en el momento de la lectura, sino de lo que es primordial. Como si cada vida fuera un pozo desde el cual bajar a una única corriente de agua. El poeta baja desde el suyo. La única característica es que el buen poema llega a esta corriente profunda y el mal poema no baja lo suficiente, se queda siempre demasiado alto, en seco.

Una persona, aunque no tenga una gran cultura, si siente con emoción que lo que ha leído expresa algún aspecto de su conciencia o de su vida, es que entiende el poema…

GRANDES POEMAS (31) SENTADOS FRENTE AL FUEGO. JORGE TEILLIER.


















JORGE TEILLIER. CHILE. 1935-1996.

SENTADOS FRENTE AL FUEGO

Sentados frente al fuego que envejece
miro su rostro sin decir palabra.
Miro el jarro de greda donde aún queda vino,
miro nuestras sombras movidas por las llamas.

Ésta es la misma estación que descubrimos juntos:
a pesar de su rostro frente al fuego,
y de nuestras sombras movidas por las llamas.
Quizás si yo pudiera encontrar una palabra.

Ésta es la misma estación que descubrimos juntos:
aún cae una gotera, brilla el cerezo tras la lluvia.
Pero nuestras sombras movidas por las llamas
viven más que nosotros.

Sí, ésta es la misma estación que descubrimos juntos
–Yo llenaba esas manos de cerezas, esas
manos llenaban mi vaso de vino–.
Ella mira el fuego que envejece.

Del poemario: Ángeles y gorriones.1956.

viernes, 19 de octubre de 2018

GRANDES POEMAS (30) ANIVERSARIO. ANGELINA GATELL COMAS.

















ANGELINA GATELL COMAS. 1926-2017


ANIVERSARIO

A la memoria de mi hermano.
Y a sus nietos, que él no conoció.


Por si volviera a ser doce de marzo
me he levantado triste esta mañana.
Por si otra vez mi hermano hubiera muerto
en su exilio de Francia, lo he llorado
y he puesto unos claveles en su tumba,
en Varennes.

(No estoy segura
de que haya sido así…
Se me confunden
el tiempo y el dolor)

Sé únicamente
que mi hermano a diario muere en Francia
por una causa justa;
que a diario le llevo unos claveles
y lloro a diario encima de su tumba.


Fuente: Viento Sur. Número 143/Diciembre 2015

Para leer más:

file:///C:/Users/Usuario/cuaderno-de-poesia-critica-n-107-angelina-gatell.pdf


jueves, 18 de octubre de 2018

GRANDES POEMAS (29) VIENE EL OLVIDO. ANTONIO GAMONEDA.






















VIENE EL OLVIDO

La luz hierve debajo de mis párpados.

De un ruiseñor absorto en la ceniza, de sus negras entrañas musicales,
surge una tempestad. Desciende el llanto a las antiguas celdas,
advierto látigos vivientes

y la mirada inmóvil de las bestias, su aguja fría en mi corazón.

Todo es presagio. La luz es médula de sombra: van a morir los insectos
en las bujías del amanecer. Así

arden en mí los significados.

Del poemario: Arden las pérdidas. 2003.

OPINAN LOS POETAS (3) ANTONIO GAMONEDA.


OPINAN LOS POETAS (3) ANTONIO GAMONEDA.





















POESÍA Y REALIDAD (Fragmento)


Todo lenguaje genera conocimiento. Lo innombrado no tiene existencia
intelectual, es lo Desconocido.

Pero lo Desconocido es también lo aún no nombrado y en este aún se sitúa la
posibilidad de un lenguaje creador, de un lenguaje de “revelación”.

Según esto, podemos convenir en que existen, cuando menos, dos lenguajes: el
de lo Conocido, que es lenguaje informativo y pactado en todas sus variantes (coloquial,
científico, técnico y hasta literario) y el de lo Desconocido, que es el que, según José
Luis Pardo, al producirse, “habla de lo que no existía” y, añado yo, crea aquello que no
existía porque confiere al “aquello” una existencia intelectual. Lenguaje de creación,
por tanto, y, simultáneamente lenguaje de revelación dado que “lo que no existía” era
también lo Desconocido…

Para leer todo el texto:


miércoles, 10 de octubre de 2018

GRANDES POEMAS (28) UNA ESPECIE DE PÉRDIDA. INGEBORG BACHMANN.

















INGEBORG BACHMANN. AUSTRIA. 1926-1973.

UNA ESPECIE DE PÉRDIDA

Usados en común: estaciones del año, libros y una música
las llaves, los boles de té, la panera, sábanas y una cama.
Un ajuar de palabras, de gestos, traídos, empleados, gastados.
Un reglamento de casa observado. Dicho. Hecho. Y siempre alargada la mano.

De invierno, de un septeto vienés y de veranos me he enamorado.
De mapas, de un poblacho de montaña, de una playa y de una cama.
Con fechas he hecho un culto, promesas he declarado irrevocables,
he adorado un algo y he sido devota delante de una nada.

(—de un periódico doblado, de las cenizas frías, del papel con un apunte)
impávida ante la religión, porque la iglesia era esta cama.

De la vista de un lago surgió mi pintura inagotable.
Desde el balcón había que saludar a los pueblos, mis vecinos.
Junto al fuego de la chimenea, en la seguridad, mi cabello tenía su color más intenso.
La llamada a la puerta era la alarma para mi alegría.

No te he perdido a ti,
sino al mundo.


De: Últimos poemas. Editorial Hiperión.
Traducción y prólogo de Cecilia Dreymüller y Concha García.

viernes, 5 de octubre de 2018

OPINAN LOS POETAS (2) OCTAVIO PAZ.


OPINAN LOS POETAS (2) OCTAVIO PAZ.


Del libro: El Arco y La Lira. (Fragmento)

…En la creación poética no hay victoria sobre la materia o sobre los instrumentos, como quiere una vana estética de artesanos, sino un poner en libertad la materia. Palabras, sonidos, colores y demás materiales sufren una transmutación apenas ingresan en el círculo de la poesía. Sin dejar de ser instrumentos de significación y comunicación, se convierten en «otra cosa*. Ese cambio —al contrario de lo que ocurre en la técnica— no consiste en abandonar su naturaleza original, sino en volver a ella. Ser «otra cosa» quiere decir ser «la misma cosa»: la cosa misma, aquello que real y primitivamente son…

lunes, 1 de octubre de 2018

OPINAN LOS POETAS (1) JUAN GELMAN.

















OPINAN LOS POETAS. JUAN GELMAN.

PALABRAS DE AGRADECIMIENTO PRONUNCIADAS POR JUAN GELMAN AL RECIBIR EL PREMIO REINA SOFÍA DE POESÍA IBEROAMERICANA. (2005) (FRAGMENTO)

… La poesía habla al ser humano no como ser hecho, sino por hacer, le descubre espacios interiores que ignoraba tener y que por eso no tenía. Va a la realidad y la devuelve otra. Espera el milagro, pero sobre todo busca la materia que lo hace. Nombra lo que la esperaba oculto en el fondo de los tiempos y es memoria de lo no sucedido todavía. Sólo en lo desconocido canta la poesía. Ella acepta el espesor de la tragedia humana, pero no obedece al principio de realidad sino al orden del deseo. Choca contra los límites de la lengua y va más allá en el intento de responder al llamado de un amor que no cesa. Es un movimiento hacia el Otro, pasa de su misterio al misterio de todos y les ofrece rostros que duran la eternidad de un resplandor. Corrige la fealdad, es ajena al cálculo y da cobijo en sus tiendas de fuego. Se instala en la lengua como cuerpo y no la deja dormir…

Para leer todo el discurso:

viernes, 28 de septiembre de 2018

GRANDES POEMAS (27) EL POEMA. LUIS FERIA.



















LUIS FERIA.1927-1998

EL POEMA

Si después de leerlo sientes sed
es que el discurso es fértil;
léelo aún, y más: la sed engendra sed.
Qué error el del saciado;
no conoce la sed de la sed que no acaba.

Del libro: Cuchillo casi flor. Ed. Pre-Textos, Valencia.

martes, 25 de septiembre de 2018

GRANDES POEMAS (26) HOKUSAI, EL VIEJO MAESTRO, QUE PINTÓ UNA OLA...JAN ERIK VOLD.


JAN ERIK VOLD. NORUEGA, 1939.

HOKUSAI, EL VIEJO MAESTRO, QUE PINTÓ UNA OLA COMO NADIE HABÍA PINTADO UNA OLA ANTES QUE ÉL.


 Hokusai
llegó
casi a los 90. Cuando tenía 75
años, dijo
de sus cuadros: Empecé a dibujar
cosas cuando tenía
6 años. Todo lo que conseguí hacer
antes de los 50, no vale
nada. Cuando llegué a los 70
aún no había hecho
nada
bueno. A los 73 años
empecé a comprender
las formas básicas
de animales y plantas.
Cuando llegue a los 80, habré
comprendido más, y cuando tenga 90
conoceré
los misterios del arte
hasta el fondo
—así es que cuando llegue a los 100
produciré
cosas elogiables. Para no hablar
de los años
siguientes.
Ahora lo esencial es
seguir en marcha.



lunes, 17 de septiembre de 2018

GRANDES POEMAS (25) UN HOMBRE ENTRA AL VAGÓN...BLANCA ELENA PANTIN.















BLANCA ELENA PANTIN. VENEZUELA, 1957


Un hombre entra al vagón con una lámpara abrazada
otro le cede el puesto
El hombre de la lámpara
se sienta y la abraza
Es una escena de una fragilidad delicada
no es común
en todo caso
que un hombre ceda a otro su lugar
para que otro cuide lo que lleva en el regazo

Del libro: Diario de guerra. (2004)

miércoles, 5 de septiembre de 2018

GRANDES POEMAS (24) CUARENTENA. EAVAN BOLAND.

















EAVAN BOLAND- IRLANDA. 1944

CUARENTENA

En la peor hora de la peor estación
del peor año de todo un pueblo
un hombre sale de su taller con su esposa,
él caminaba - ambos caminaban - hacia el norte.

Ella estaba enferma por la fiebre del hambre y no podía mantenerse en pie.
Él la levantó y se la echó a la espalda.
Él caminaba hacia el oeste, hacia el oeste y hacia el norte.
Hasta que al anochecer llegaron bajo las heladas estrellas.

Por la mañana fueron encontrados muertos.
De frío. De hambre. De las toxinas de toda una historia.
Pero los pies de ella se mantenían contra el pecho de él.
El último calor de su carne fue su último regalo para ella.

No dejes que ningún poema de amor llegue a este umbral.
No hay lugar aquí para la alabanza inexacta
de la gracia fácil y de la sensualidad del cuerpo.
Sólo hay tiempo para este despiadado inventario:

Su muerte juntos en el invierno de 1847.
También lo que sufrieron. Cómo vivieron.
Y qué hay entre un hombre y una mujer.
Y en qué oscuridad se puede demostrar mejor.



 QUARANTINE

In the worst hour of the worst season
of the worst year of a whole people
a man set out from the workhouse with his wife.
He was walking – they were both walking – north.

She was sick with famine fever and could not keep up.
He lifted her and put her on his back.
He walked like that west and west and north.
Until at nightfall under freezing stars they arrived.

In the morning they were both found dead.
Of cold. Of hunger. Of the toxins of a whole history.
But her feet were held against his breastbone.
The last heat of his flesh was his last gift to her.

Let no love poem ever come to this threshold.
There is no place here for the inexact
praise of the easy graces and sensuality of the body.
There is only time for this merciless inventory:

Their death together in the winter of 1847.
Also what they suffered. How they lived.
And what there is between a man and woman.
And in which darkness it can best be proved.

miércoles, 29 de agosto de 2018

GRANDES POEMAS (23) ME DESORDENO AMOR...CARILDA OLIVER LABRA.


                                                                           




                                                                 









CARILDA OLIVER LABRA. CUBA. 1924-2018

                                                                 
ME DESORDENO, AMOR, ME DESORDENO.


Me desordeno, amor, me desordeno
cuando voy en tu boca, demorada;
y casi sin por qué, casi por nada,
te toco con la punta de mi seno.

Te toco con la punta de mi seno
y con mi soledad desamparada;
y acaso sin estar enamorada
me desordeno, amor, me desordeno.

Y mi suerte de fruta respetada
arde en tu mano lúbrica y turbada
como una mal promesa de veneno;

y aunque quiero besarte arrodillada,
cuando voy en tu boca, demorada,
me desordeno, amor, me desordeno.

martes, 28 de agosto de 2018

GRANDES POEMAS (22) PÉTALO A PÉTALO. ÁNGEL GONZÁLEZ.














ÁNGEL GONZÁLEZ. 1925-2008.

 PÉTALO A PÉTALO

Pétalo a pétalo, memorizó la rosa.
Pensó tanto en la rosa,
la aspiró tantas veces en su ensueño,
que cuando vio una rosa verdadera
le dijo,
desdeñoso,
volviéndole la espalda:
-mentirosa.