miércoles, 6 de septiembre de 2017

VERSIONES PROPIAS (8) SIMPLEMENTE PASEANDO. JOHN ASHBERY.

JOHN ASHBERY


 SIMPLEMENTE PASEANDO


¿Qué nombre ponerte?
Realmente no hay un nombre para ti
en el sentido de que las estrellas tienen nombres
que de algún modo se adaptan a ellas. Simplemente paseando,

objeto de curiosidad para algunos,
pero estás demasiado preocupado
por la mancha secreta detrás de tu alma
para decir gran cosa y deambulas,

sonriéndote a ti mismo  y a otros.
Termina por hacerte un solitario de algún modo
pero resulta desalentador al mismo tiempo.
Contraproducente, puesto que percibes una y otra vez

que el camino más largo es el más eficiente,
el que serpenteaba entre islas,
y tú parecías estar viajando siempre en un círculo.
Y ahora que el final se acerca

los segmentos del viaje se desgajan como los de una naranja.
Ahí adentro hay luz y misterio y alimento.
Ven a verlo.
No por mí sino por eso.
Pero si todavía estoy allí, ten por seguro que podremos vernos.


JUST WALKING AROUND


What name do I have for you?
Certainly there is not name for you
In the sense that the stars have names
That somehow fit them. Just walking around,

An object of curiosity to some,
But you are too preoccupied
By the secret smudge in the back of your soul
To say much and wander around,

Smiling to yourself and others.
It gets to be kind of lonely
But at the same time off-putting.
Counterproductive, as you realize once again

That the longest way is the most efficient way,
The one that looped among islands, and
You always seemed to be traveling in a circle.
And now that the end is near

The segments of the trip swing open like an orange.
There is light in there and mystery and food.
Come see it.
Come not for me but it.

But if I am still there, grant that we may see each other.


POETAS CANARIOS (3) JUAN BAUTISTA POGGIO MONTEVERDE.



JUAN BAUTISTA POGGIO MONTEVERDE (1632-1707)

PERSUADE A FABIO SER ÉL MISMO LA INQUIETUD DE QUE DESEA HUIR

Si otra patria, otras leyes, otro fuero,
otra edad o fortuna te deseas,
no es porque con razón infeliz seas,
es que hallas en ti mal compañero.

Huye de la borrasca el marinero,
y más que el mar le turban sus ideas:
mudarás de sudor, no de tareas;
de heridas mudarás, mas no de acero.

Si cual ciervo la flecha en la herida
tus pensamientos tiñes de corales,
estafeta es de penas tu huida,

tú y las penas corréis cursos iguales:
a un tiempo huyen muerto y homicida;
huye, Fabio, de ti, no de los males.

DEL LIBRO: CELESTE ZONA.

Para saber más del autor: