jueves, 29 de junio de 2017

POEMAS PROPIOS (83) HOMENAJE A AGUSTÍN MILLARES SALL.

HOMENAJE A AGUSTÍN MILLARES SALL
                               

                               Cerrado por duelo, no.
                               Abierto por alegría.
                                                   A. M.


Grave la voz, el gesto comedido,
rotunda la palabra, una paloma
partiendo de lo alto de una loma
con ritmo trepidante, enardecido.

Una mirada limpia, una trinchera,
la música verbal con sus acentos,
el arte de enlazar los sentimientos:
otoño que se escribe primavera.

El mar que le da cauce a la alegría
desnudando la luz en la espesura,
el verbo convertido en partitura
como una prodigiosa sinfonía.

Mensaje que navega en la botella,
el grito que se extiende por el cielo,
un sueño a la deriva, el firme anhelo
en la metamorfosis de la estrella.

Una pasión que nace y desemboca,
la lucha que se emprende por la vida,
un pájaro que escapa por la herida
como un dolor que escapa por la boca.




martes, 27 de junio de 2017

POEMAS PROPIOS (61) ACONTECERES.

ACONTECERES

Acontece la lluvia y un cormorán ahogándose en la orilla
y el mar que no da avío acontece también
y las sirenas abandonadas de la mano de Dios
a la intemperie con los pechos estropeados por el salitre.

Acontece el hambre en el profundo silencio de la noche,
la sombra de unos pájaros en busca de una rama
donde poder posarse porque vienen volando de muy lejos
y exhausto el cuerpecito no les da para más.

Acontece la sed y la fatiga en la inmensa llanura
y el diluvio acontece como una maldición y el tiempo inexorable
con sus lagunas y sus muchos olvidos y unos ojos
contaminados por la gangrena de la nostalgia.

¿Y quién va ahora a glosar el efecto balsámico del horizonte,
qué guerrero vendrá para hacerle una ofrenda
a la mujer que mira a ningún sitio y acontece?

Acontecen las dilatadas manos
donde se juntan los recuerdos romos
como la boca de la mujer que ya no quiso hablar
desde que el frío se le extendió por las axilas.

Acontece en la hierba el rastro de la sangre derramada
y el cielo tan azul y una promesa rota desnucándose
y el vaivén de los cuerpos impulsados por la marea.

Acontece la vida, sus ritos, sus costumbres,
temores ancestrales, animal en acecho
pugnando entre la bruma, columbrando en lo oscuro,
jugándose a una carta el desmedido afán de pervivencia.


Imagen: Max Ernst


domingo, 25 de junio de 2017

GRANDES POETAS (49) AGUSTÍN MILLARES SALL. DESCUBRIMIENTO DE LA ALEGRÍA.

AGUSTÍN MILLARES SALL. 1917-1989



DESCUBRIMIENTO DE LA ALEGRÍA


Cerrado por duelo, no.
Abierto por alegría.

Abierta ventana al sol,
feliz, alegre es la vida.
Maldigo la noche fría,
la muerte que alrededor
de mí, sin palabras, gira.

Yo busco cerrar la herida
que me da pena y dolor.
Quiero volver a la orilla
del mar donde se inició
mi estrella en un agua limpia. 

No quiero enlutar mi voz,
vestir de negro la dicha.
Me niego a decir adiós
al sol, al aire, a la vida.

Cerrado por duelo, no.
Abierto por alegría.

Para leer más:




sábado, 24 de junio de 2017

POEMAS PROPIOS (60) LA HORA DE LA ESTRELLA.

LA HORA DE LA ESTRELLA

Inspirado en la novela del mismo título de Clarice Lispector.


Te escribo este poema
para que no te inquietes,
cojas miedo, te ovilles.

Para que no te aflijas
pensando que eres otra
al margen de este mundo.

Yo presentí con tiempo
qué final te aguardaba
y dije: ya no sigo.

Así que no te abrumes:
se cumplirá tu sueño,
serás estrella un día.

Podrás tener amores,
no correrá tu sangre,
no cerrarás los ojos.



viernes, 23 de junio de 2017

TRADUCCIONES PROPIAS (4) EN MENTE. DENISE LEVERTOV.

DENISE LEVERTOV, 1923-1997

EN MENTE

Tengo en mente a una mujer
candorosa, sin adornos pero

bien arreglada y oliendo
a manzanas o hierba. Lleva

un delantal o traje de fantasía,
su pelo es castaño claro y lacio,

y es amable y muy pulcra
sin pompa-

pero le falta
imaginación.

Y hay una inquieta muchacha,
 o anciana, o ambas cosas,

 cabalgadora de la luna,
que viste ópalos y harapos, plumas

y tafetán rasgado,
que conoce extrañas canciones

pero que no es amable.

IN MIND

There's in my mind a woman
of innocence, unadorned but

fair-featured and smelling of
apples or grass. She wears

a utopian smock or shift, her hair
is light brown and smooth, and she

is kind and very clean without
ostentation-

but she has
no imagination

And there's a
turbulent moon-ridden girl

or old woman, or both,
dressed in opals and rags, feathers

and torn taffeta,
who knows strange songs


but she is not kind


lunes, 19 de junio de 2017

SOBRE LA POESÍA (18) CREDO DE POETA. JORGE LUIS BORGES

BORGES. CONFERENCIA EN HARVARD 1968 (FRAGMENTO)


Me han pedido que diga algunos versos míos, así que voy a recordar un soneto, el soneto sobre Spinoza. El hecho de que muchos de ustedes no sepan español mejorará el soneto. Como he dicho, el significado no es importante: lo que importa es cierta música, cierta manera de decir las cosas. Quizá, incluso si la música falta, ustedes la sientan. O, mejor, puesto que sé que son tan amables, la inventen por mí.

Para leer toda la conferencia:



sábado, 17 de junio de 2017

GRANDES POETAS (48) IDA VITALE. "MI HOMENAJE"



IDA VITALE. URUGUAY. 1923.


MI HOMENAJE


Mi homenaje
al que plantó cada árbol
sin pensar, para siempre.
O acaso imaginando al desunido
que un día lo convoca,
lo celebra.

A lo que no obstante el mediodía,
se da en glorioso atardecer.
A todo lo que ocurre
sin ser más que eso: algo.
Al conductor del ómnibus,
cumplido, sonriente,
que levanta una tarde
con su simple saludo.
Al pájaro que pía.
A quien en su país desvencijado
ose decir su parecer riesgoso.
Al que en el valle
recuerda que hay montañas
y en una gota de agua,
olvidando la niebla,
tiembla ante la sequía
y el desierto ofrecido.
Al banco cuya húmeda madera
me acoge y me refresca,
mientras el tormentoso verano
no da tregua.
Al hueco que busca
colmarse pese al vértigo
y a la gaita que llama a soledades
desde un acantilado.
Al que se acuerda de mí.
Al que me olvida.

De: Alguien cuidó un jardín.

Para leer más poemas de la autora:




jueves, 15 de junio de 2017

POEMAS PROPIOS (59) POEMA INCONCLUSO.

POEMA INCONCLUSO


Oculta entre los márgenes del folio
donde él está escribiendo
aguarda a que se den las condiciones
para poder, gozosa e inadvertida,
entrar en el poema.

Él estudia la luz en un bosque de pinos,
mira al cielo y calcula
la sombra que se expande
cual si fuera un fantasma entre los surcos.

Ella entonces se adentra sigilosa,
se tumba en la maleza y mira hacia las nubes
que van en procesión al horizonte;
 él se tumba a su lado.

Se comen, se devoran, se amalgaman,
su buscan, se desbuscan, se reencuentran,
se ovillan, se confunden, se deshacen,
se mezclan, se salivan, se retuercen.

La sombra con la luz, la noche con el día,
las nubes con los dientes, los dientes con la boca,
la boca con el aire, los dos allí tendidos,
náufragos de un poema  con un final incierto.

Imagen: Tracey Emin.








miércoles, 31 de mayo de 2017

POEMAS PROPIOS (58) CUANDO LA MAR...

CUANDO LA MAR SE DESPIERTE…


Cuando la mar se despierte
y comprenda que te has ido,
pondrá rumbo hacia el olvido.
Es decir, hacia  la muerte.

Y cuando alcance su meta
y no logre dar contigo
quedará como testigo
el agua vencida, quieta.

Ya no se despertará
ni esperará tu venida,
acabada la partida
su sangre se secará.

En un funeral de peces
un llanto sobrevenido,
y el encargo en diferido
de un rezo para que reces.










sábado, 27 de mayo de 2017

SOBRE LA POESÍA (17) ARTES POÉTICAS. EDUARDO LIZALDE.

EDUARDO LIZALDE. MÉXICO.1929


PROSA Y POESÍA

La prosa es bella
-dicen los lectores-.
La poesía es tediosa:
no hay en ella argumento,
ni sexo, ni aventura,
ni paisajes,
ni drama, ni humorismo,
ni cuadros de la época.
Eso quiere decir que los lectores
tampoco entienden la prosa.


miércoles, 24 de mayo de 2017

POEMAS PROPIOS (57) ACLARACIONES.

ACLARACIONES

Para que no te amules te lo digo
y que al saberlo no te quepa duda
ni vayas a vestirte muy de oscuro
zurciéndote ya en vano las heridas
allí en el corazón o entre los ojos.

Para que una vez dicho y tú enterada
no puedas colegir ni ensombrecerte
de manos o de lunas o de pechos
y que hagas por volar y no presientas
que te tira del alma el cuerpecito.

Para que quede claro y sin tapujos
te celebres la vida y desemboques
o lluevas si es el caso o te acurruques
allá entre tus corales, tus memorias,
tu cielo de papel, tus cicatrices.


Imagen: Marius Markowski


domingo, 21 de mayo de 2017

POEMAS PROPIOS (56) CÁLCULOS.

CÁLCULOS


Ejercitar el arte de la espera,
sin precipitación,
serenamente.

Mas mientras esperamos
sería aconsejable
hacer una señal.

Abrir mucho la boca,
empeñar la palabra,
imaginar la orilla.

Erguirse,
alzar el puño,
sacudir los hombros.

No vaya a suceder
que, adormecidos,
de no se sabe dónde
nos rompa el corazón un golpe seco.






jueves, 18 de mayo de 2017

GRANDES POETAS (47) LEOPOLDO MARÍA PANERO. EL LOCO MIRANDO DESDE LA PUERTA DEL JARDÍN.

LEOPOLDO MARÍA PANERO

EL LOCO MIRANDO DESDE LA PUERTA DEL JARDÍN.

Hombre normal que por un momento
cruzas tu vida con la del esperpento
has de saber que no fue por matar al pelícano
sino por nada por lo que yazgo aquí entre otros sepulcros
y que a nada sino al azar y a ninguna voluntad sagrada
de demonio o de dios debo mi ruina.

Del libro: Poemas del manicomio de Mondragón. (Hiperión, 1987)

Para leer más poemas del autor:




miércoles, 17 de mayo de 2017

POEMAS PROPIOS (55) TENDIENDO PUENTES.

TENDIENDO PUENTES


Bajo uno de los  puentes de la ciudad
un hombre habla o susurra.
Para la noche fría  para sí mismo que habla
y mientras habla se está bebiendo también para sí mismo
una parte del mundo donde habita la mujer
de la que todos hablan o susurran.

Se cuenta que la mujer para sí misma
habla o susurra igual que el hombre
sobre cruces tormentos y papeles
aunque no se precisa dónde fue que se extraviaron
ni si fue que la lluvia los deshizo
y es por eso que no podían identificarse.

El hombre bajo el puente no acierta a contestar
por eso es que lo zurcen lo rompen lo apalizan
por el asunto de hablar o susurrar según se mire
y también por el asunto de las palomas enfermas
que acuden a posarse en los pechos de la mujer.

Así los dos de cara a la pared amaguaditos
sin nombre que ponerse y sin papeles
porque se deshicieron bajo la lluvia
o porque los utilizaron para cobijar a las palomas
o simplemente porque se los comieron
cuando la hambruna asolaba como una maldición.

Una mujer y un hombre bajo uno de los puentes de la ciudad
arrinconados de cara a la pared y sin consuelo
hablando o susurrando oyendo extrañas voces
buscándose y cogiéndose las manos el corazón los ojos
haciéndose cruces dándole de comer a las palomas enfermas
así agarraditos para no acabar de morirse desangrados
en medio de tanta oscuridad y sin un mal papel que llevarse a la boca.

lunes, 15 de mayo de 2017

SOBRE LA POESÍA (16) ARTES POÉTICAS: JOSÉ EMILIO PACHECO.



ARTES POÉTICAS

JOSÉ EMILIO PACHECO.


FÓSIL Y VOLÁTIL

En la gran tumba de papel
lividez amarilla que se desgarra al contacto,
entre ruinas proliferan de lo que fue
un día en la vida,
un momento entre los momentos,
encontré un fósil que aún emitía bajo el Carbono 14
cierta señal aunque muy leve de vida.

Fue mi primer poema de hace mil años.

Quise leerlo desde otro planeta,
desde el desconocido impensable que salió de allí sin
embargo
-y aún no se cura de espanto.

Sentí ganas de ver qué me decía,
cuál recado póstumo
escribí otro yo mismo sin darme cuenta en aquel
entonces.
Y me acerqué intrigado y, qué más da, emocionado.(1)

Pero la hoja volátil abrió las alas.
Se quebró ante mis ojos.
Y ya herida de muerte dejó en la nada
un reguero de polvo o polen.


(1) César Vallejo, Poemas Humanos.

sábado, 13 de mayo de 2017

POEMAS PROPIOS (54) DERIVA.

DERIVA


Cuando deja la tarde
de luchar y se dobla
y le cierra los ojos
en el borde mismísimo
en el alma mismísima
en las manos de nieve.

Un desfile en penumbra
de pájaros gorriones
piándole en la ingle
para saciar la sed.

 Un caracol sonámbulo
sigiloso se arrastra
por la orilla del sueño;
un enjambre estrellas.

Y el alba que resurge
 sin norte, dando tumbos;
las últimas noticias,
el sabor del café,
el eco del olvido.

Imagen: Salvador Dalí.










viernes, 12 de mayo de 2017

LECTURAS RECOMENDADAS: LOS VERSOS PERDIDOS DEL CONTRAMAESTRE DEL ARCA. PEDRO FLORES.

LOS VERSO PERDIDOS DEL CONTRAMAESTRE DEL ARCA

AUTOR: PEDRO FLORES.

EDITORIAL: MACLEIN Y PARKER

MIRTO POESÍA. SEVILLA, 2017


EL DILUVIO Y LA DESOLACIÓN

Recién editada la espléndida antología “Salir Rana” en una cuidada selección del poeta Vicente Gallego, Pedro Flores vuelve a sorprendernos con la aún más reciente publicación de Los versos perdidos del contramaestre del arca.

La imagen bíblica del diluvio universal como sinónimo de deshumanización  y pérdida de la dignidad del hombre sometido  a un proceso de imposiciones que conduce a la desolación, a la uniformidad y domesticación como elementos de control que dificultan en gran medida vivir en plenitud ejerciendo libremente las capacidades inherentes a la especie:
Todas las bestias emparejadas, /todas las criaturas de dos en dos. /Pero tú y yo…qué lástima: yo/en la proa oteando el horizonte/ y tú en la popa mirando el desastre.

La ironía, ese recurso tan magistralmente utilizado por el autor, cada vez más sutil, cada vez más desgarradora, más incisiva e inquietante.

Ese “viaje” obligado bajo la lluvia intensa en el que el miedo, la zozobra, el horror, llevan a tomar conciencia del peligro que acecha, la ruptura del equilibrio, la posibilidad de la aniquilación.

Poemas que se suceden con las palabras precisas, sin adornos o metáforas más o menos artificiales, sin que uno tenga la impresión de que algo sobra o de que algo está siendo utilizado como parte de un juego poético. No hay juego, sino vivencia; no hay florituras sino sabia y precisa combinación de palabra, ritmo y tono.

Un “Ulises” que viaja sin la protección de los dioses, que experimenta la soledad y se ve impedido de vivir el amor porque su esencia ha sido desvirtuada por la reiteración de los hechos:
La leona y el león, /el perro y la perra, /…/Y yo sin ti bajo la lluvia.

Una cierta impotencia que conduce a la desolación y al llanto. La misma desolación que viven en estos tiempos tantos seres humanos que tratan de buscarse la vida viajando en sus “maltrechas arcas” con el temor de no saber si llegarán a tierra o “desaparecerán” entre las aguas oceánicas en el intento:
Fueron mis ojos/ ayudantes de la lluvia.

El amor como único posible antídoto a la despersonalización y la desesperanza:
Te buscaré/entre las ruinas del desastre, /miraré cara a cara a cada ahogada/hasta encontrar tus párpados azules/ y poblaremos el mundo/de quiméricos seres, / tu recuerdo y yo.

“El compromiso del contramaestre” que, contra la evidencia de los hechos, alberga sueños de otra vida posible. Pérdida y rebeldía, desolación y esperanza.


GRANDES POETAS (46) CONSTANTINUS KAVAFIS. IDUS DE MARZO.

CONSTANTINUS KAVAFIS

IDUS DE MARZO

Las grandezas teme, oh alma.
Y si vencer tus ambiciones
no puedes, con cautela y reservas
síguelas. Y cuanto más adelante vayas,
sé más observador, más cuidadoso.
Y cuando a tu apogeo llegues, César ya;
cuando tomes figura de hombre famoso,
entonces cuida especialmente al salir a la calle,
dominador insigne de séquito acompañado,
si acierta a acercarse, desde la multitud
algún Artemidoro, que lleva una carta,
y dice apresurado “Lee esto inmediatamente,
son cosas importantes que te interesan”,
no dejes de detenerte; no dejes de postergar
cualquier conversación o tarea; no dejes de apartar
a las variadas personas que te saludan y se prosternan ante ti
(las puedes ver más tarde); que espere incluso
el Senado mismo, y conoce al instante
los graves escritos de Artemidoro.

Para leer más poemas del autor:

http://amediavoz.com/cavafy.htm


sábado, 6 de mayo de 2017

POEMAS PROPIOS (53) PALMO A PALMO.

PALMO A PALMO


El viento se cebaba con la parte
más débil de sus ojos;
quizás una vendetta,
tal vez sicario a sueldo
o cómplice o verdugo.

Pero salvo esa parte que el viento acorralaba
hiriéndola en el iris,
surcándole la frente,
cerrándole la boca,
sus ojos no cedían.

Sus ojos lanceaban la amargura,
atravesaban muros,
cercaban a las sombras,
encaraban azotes
de silencios y olvidos.

Sus ojos se ganaban la vida palmo a palmo.



Imagen: Suhair Sibai.


jueves, 4 de mayo de 2017

TRADUCCIONES PROPIAS (3) LAS VÍCTIMAS. SHARON OLD.

SHARON OLD, 1943


 LAS VÍCTIMAS

Cuando mamá se divorció de ti, estábamos felices. Ella lo soportó
y lo soportó en silencio, todos esos años y luego
te echó, de improviso, y sus hijos
estaban encantados. Después te despidieron y nosotros
sonreíamos por dentro. Del modo que sonreía la gente
cuando el helicóptero de Nixon despegó de South
Lawn por última vez. Nos hacía gracia
pensar que te habías quedado sin  oficina
y te habían quitado las secretarias,
y los almuerzos con tres whiskies dobles,
los lápices, las resmas de papel. ¿Se llevarían
también tus trajes, esos oscuros
cadáveres colgando del armario? ¿Y las negras
puntas de los zapatos con anchos poros?
Ella nos había enseñado a soportarlo, odiarte y soportarlo
hasta que presionamos con ella por tu
aniquilación, Padre. Ahora
paso por delante de los vagabundos en las puertas, las blancas
babosas de sus cuerpos destellando por las aberturas de
sus trajes de limo compacto, las sucias
aletas de sus manos, el sumergido
fuego de sus ojos, barcos hundidos
con las luces encendidas, y me pregunto quiénes lo soportaron
y lo soportaron en silencio hasta que lo dieron todo
y no les quedó nada excepto esto.

Del poemario: The Dead and the Living.


THE VICTIMS


When Mother divorced you, we were glad. She took it and
took it in silence, all those years and then
kicked you out, suddenly, and her
kids loved it. Then you were fired, and we
grinned inside, the way people grinned when
Nixon's helicopter lifted off the South
Lawn for the last time. We were tickled
to think of your office taken away,
your secretaries taken away,
your lunches with three double bourbons,
your pencils, your reams of paper. Would they take your
suits back, too, those dark
carcasses hung in your closet, and the black
noses of your shoes with their large pores?
She had taught us to take it, to hate you and take it
until we pricked with her for your
annihilation, Father. Now I
pass the bums in doorways, the white
slugs of their bodies gleaming through slits in their
suits of compressed silt, the stained
flippers of their hands, the underwater
fire of their eyes, ships gone down with the
lanterns lit, and I wonder who took it and
took it from them in silence until they had
given it all away and had nothing
left but this.





viernes, 28 de abril de 2017

POEMAS PROPIOS (52) ATENUANTES.

ATENUANTES


En su descargo un lirio, un recuerdo infantil, ciertas visiones,
la incontenible urgencia de la sangre,
una obsesión, un sueño recurrente,
lo que implica brotar de entre las aguas.

En su descargo un ave que iluminó una estrella,
una noche, la lluvia,
síntomas de arrebol,
un destello en los ojos.

En su descargo un buque que nunca alcanzó puerto,
un cruce de miradas en la hierba,
un eco con memoria de salitre,
un ignoto tremor ante lo oscuro.

En su descargo un alba que le nació en la boca,
un haz de luz, la fiebre,
una premonición, un arcoíris,
un gemido del aire.

En su descargo el molde de un casi mar de nubes,
la huella de unas manos extenuadas
llegando sigilosas  a la orilla,
la terca convicción de alzar el vuelo.

Y un lirio, un recuerdo infantil, ciertas visiones…


Imagen: Diego Rivera


miércoles, 26 de abril de 2017

TRADUCCIONES PROPIAS (3) FANTASÍA. LOUISE GLÜCK.

LOUISE GLÜCK, 1943.


FANTASÍA


Te diré algo: cada día
muere gente. Y eso es solo el principio.
Cada día, en las funerarias, nacen nuevas viudas,
nuevos huérfanos. Se sientan mano sobre mano,
tratando de tomar decisiones sobre esta nueva vida.

Después están en el cementerio, algunos de ellos
por primera vez. Tienen miedo de llorar,
a veces de no llorar. Alguien se inclina,
les comenta qué hacer, lo que podría significar
decir unas pocas palabras, a veces
tirar tierra en la tumba abierta.

Y después todos regresan a la casa,
que de repente se llena de visitantes.
La viuda se sienta en el sofá, muy solemne,
la gente se pone en fila para acercarse a ella,
a veces le cogen la mano, a veces la abrazan.
Ella se las arregla para decirle algo a todos,
darles las gracias, darles las gracias por venir.

En su interior, quiere que se vayan,
quiere volver a estar en el cementerio,
en la habitación del enfermo, en el hospital. Ella sabe
que eso no es posible. Pero es su única esperanza,
el deseo de volver atrás. Y sólo un poco,
no hasta el día de la boda, no hasta el primer beso.

Versión propia.


FANTASY

I'll tell you something: every day
people are dying. And that's just the beginning.
Every day, in funeral homes, new widows are born,
new orphans. They sit with their hands folded,
trying to decide about this new life.

Then they're in the cemetery, some of them
for the first time. They're frightened of crying,
sometimes of not crying. Someone leans over,
tells them what to do next, which might mean
saying a few words, sometimes
throwing dirt in the open grave.

And after that, everyone goes back to the house,
which is suddenly full of visitors.
The widow sits on the couch, very stately,
so people line up to approach her,
sometimes take her hand, sometimes embrace her.
She finds something to say to everbody,
thanks them, thanks them for coming.

In her heart, she wants them to go away.
She wants to be back in the cemetery,
back in the sickroom, the hospital. She knows
it isn't possible. But it's her only hope,
the wish to move backward. And just a little,
not so far as the marriage, the first kiss.


Del libro: Ararat.


lunes, 24 de abril de 2017

MICRORRELATOS (10) LA FE Y LAS MONTAÑAS. AUGUSTO MONTERROSO.

AUGUSTO MONTERROSO

LA FE Y LAS MONTAÑAS


Al principio la Fe movía montañas sólo cuando era absolutamente necesario, con lo que el paisaje permanecía igual a sí mismo durante milenios. Pero cuando la Fe comenzó a propagarse y a la gente le pareció divertida la idea de mover montañas, éstas no hacían sino cambiar de sitio, y cada vez era más difícil encontrarlas en el lugar en que uno las había dejado la noche anterior; cosa que por supuesto creaba más dificultades que las que resolvía.

La buena gente prefirió entonces abandonar la Fe y ahora las montañas permanecen por lo general en su sitio. Cuando en la carretera se produce un derrumbe bajo el cual mueren varios viajeros, es que alguien, muy lejano o inmediato, tuvo un ligerísimo atisbo de fe.


                                                                    La oveja negra y demás fábulas, 1969


sábado, 22 de abril de 2017

POEMAS PROPIOS (51) Y ELLA TAN LINDA...

Y ELLA TAN LINDA…


Uno tras otro iban cayendo como una noche interminable,
como una plaga, a tiro limpio, a manotazos, a mordidas,
como un augurio, una vendetta, uno tras otro iban cayendo.

Y ella tan linda, tan coraje, tan recogiendo pedacitos,
tan sin resuello, tan airosa, tan remendando corazones,
tan en los límites, tan terca, tan frente a frente, tan osada.

Ella y su tropa rediviva dando puntadas en las sombras,
de labio a labio, de memoria, de sangre a sangre uno tras otro,
hasta romperle el alma al muro de la miseria y traspasarlo.

Y ella tan linda, tan coraje, tan recogiendo pedacitos,
tan palmo a palmo, boca a boca, tan con las uñas y los dientes,
hasta la cumbre, hasta hilvanarle una bufanda a la tristeza.

Uno tras otro rescatados de sinsabores y migajas
y ella tan linda, tan coraje, tan en sus treces, tan de luna,
tan ovillando y ovillándose hasta partirle el alma al miedo.


Imagen: Antonio Berni.


jueves, 20 de abril de 2017

LECTURAS RECOMENDADAS: LA CALIGRAFÍA DE LOS ISÓPODOS. EVELYN DE LEZCANO.

LA CALIGRAFÍA DE LOS ISÓPODOS

AUTORA: EVELYN DE LEZCANO.

EDITORIAL: HUERGA&FIERRO. MADRID, 2017.


EL RECORRIDO POÉTICO DE LA MEMORIA

 Bellísimas y potentes imágenes, percepciones que se entremezclan y tiempos que se entrecruzan borrando las rígidas barreras de pasado presente y futuro.

Un marcado sentido simbolista en el que lo tangible es sustituido por lo que se intuye, lo que se siente y se plasma a través de asociaciones en las que prima lo irracional y metafísico. Una aproximación a la esencia poética a través de la intuición y el instinto.

Fluye la palabra poética como un torrente nacido del mundo de los sueños, creando símbolos que se interrelacionan y dan lugar a realidades distintas a las observables a simple vista. Lo misterioso y lo místico laten en las expresiones generando una visión holística del ser y su entorno.
Se crea así “un tiempo neutral” en el que ausentes y presentes interactúan, dialogan y son evocados e invocados a través de versículos que en muchas ocasiones devienen  prosa poética.

Un comienzo con claras alusiones musicales: diapasón, ritmo, compás, adagio. Un ritmo que deriva hacia la oscuridad, hacia las sombras…
 ¿Sigues el ritmo?/Se estira oscuro, se redondea más oscuro/el ritmo entre las hojas,…

y nos conduce al mundo de los isópodos:
al cobijo de un arbusto/al ritmo del silencio/al lugar de los isópodos.

Un largo poema escrito en fragmentos con dos poemas finales: Dos poemas de agua, que mantienen el tono general aunque se percibe un cierto remanso, una cierta paz reflejada a través de imágenes sumamente originales y poderosas.

El yo poético late en estado elíptico. Es una de las características  de Evelyn de Lezcano: se distancia para que la emoción no le pueda ni quede mediatizada por un énfasis excesivo que obstaculice el propósito esencial: crear, hacer arte, sentir pensando. Que el pulso lata, pero que no se nos anegue el corazón porque eso nos llevaría a traspasar la frontera que separa a la poesía de la anécdota, de la enumeración autobiográfica más cerca de un libro de memorias que del arte. Esa tensión, ese batalla para que la visión trascienda el momento, la coyuntura.

Asistimos a la evocación e invocación de paisajes interiores y exteriores, de ausentes y presentes, para reconstruir y reconstruirnos. La búsqueda de un tiempo perdido que culmina con un tiempo recobrado. Recobrado y recreado.

Así, como se recobran los tiempos. El recuerdo de los recuerdos, esas huellas que, indelebles, se graban en la memoria con esa caligrafía especial de los isópodos:
Ya te dije que no lo ibas a encontrar/que no surgirá de tu nada/mas que el gesto que perdiste/que tu dedo alzado solamente/difumina el borrón de las sombras. Pero sigues buscando,…

Se evoca y convoca. Asideros imprescindibles que nos posibilitan seguir el rastro de lo que fuimos  y finalmente somos:
Siempre, siempre a un paso de la espiral/se reencuentran los instantes.

Reconstruirnos y reconstruir también a los otros. Esa apasionante y, a veces, dolorosa aventura por nuestros mares interiores que necesitamos recomponer para rememorar tactos, olores, sabores, voces, rostros, paisajes. Y en esa rememoración nos encontramos, nos celebramos en y con los otros.
¿Qué recordará/cada vez que el cuerpo despierta la piel de futuro/ajada de sol y nieve?

Aventura no exenta de peligros, de encrucijadas, del imprevisto resurgir de las heridas que nunca terminan de cicatrizar. Pero aventura necesaria para no atomizarnos, para no perder las referencias, para no ser abducidos por esta realidad líquida que nos hace acríticos y nos cosifica. Para seguir creando, para ver y dar a ver, para generar conocimiento: el que nos procura la propia poesía. 

También para tratar de encontrar un sentido, un cauce, un origen que nos “explique” y nos justifique.

La poesía de Evelyn De Lezcano es poderosa, sugerente, evocadora, original. No es baladí este último calificativo. La originalidad es algo que se aprecia y agradece en tiempos en los que se imponen tendencias, modas, estilos, cánones. Evelyn De Lezcano habla, cada vez más y cada vez mejor, con voz propia. No es poca cosa eso. Tal vez porque de niña tuvo el privilegio de aprender “la caligrafía de los isópodos”. Y en la madurez, la sensibilidad de no olvidarla.


José Miguel Junco.


martes, 18 de abril de 2017

POEMAS PROPIOS (50) REGRESO A MACONDO.

A GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

REGRESO A MACONDO

Cuando comience a remontar el vuelo
de entre las mariposas amarillas
no vaya a demorarse en las orillas
ni a quedarse varado a ras de suelo.

Regrésese con risa y guayabera
dejándose llevar por la corriente
para poder glosar mágicamente
la vida que lo espera y desespera.

Vuélvase con su tropa derrotada,
vuélvase con los peces de colores,
con el recuerdo aquel de los amores
que tuvieron su dicha amordazada.

Eréndira amarrada está aguardando,
como se aguarda lluvia en los desiertos,
que retorne del mundo de los muertos
para verse otra vez volar soñando.

El náufrago lo invoca, el anunciado,
el perro azul ladrándole a la luna,
para que oriente sin tardanza alguna
el rumbo al corazón desalentado.

No se vaya a perder en soledades
ni vaya a detenerse en una esquina,
tráigase a Florentino y a Fermina,
a Remedios la bella y a Melquiades.



domingo, 16 de abril de 2017

GRANDES POETAS (45) CÉSAR VALLEJO. MASA.

CÉSAR VALLEJO. 16 de marzo 1892-15 de abril 1938


MASA


Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: «¡No mueras, te amo tanto!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Se le acercaron dos y repitiéronle:
«¡No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando «¡Tanto amor y no poder  nada contra la muerte!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: «¡Quédate hermano!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Entonces todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar...


                                                      “España, aparta de mí este cáliz”


jueves, 13 de abril de 2017

POEMAS PROPIOS (49) CUANDO SIN ESPERARLO...

CUANDO, SIN ESPERARLO, SE DAN LAS CONDICIONES SUBJETIVAS


Un quiebro en la mirada  en un lugar propicio
-pongamos en un parque y que es otoño-
puede ser el anuncio de una revolución
de imprevisibles consecuencias.

Como cuando en los bordes de lo oscuro
sin que nadie lo intuya se desteta la luz
y resucita al cuerpo domeñado
sacudiéndole hombros y memorias.

Un quiebro  en la mirada en un lugar propicio
puede ser el presagio de una revolución
 de imprevisibles consecuencias:
fundirse en otro cuerpo hasta romperse.
Pongamos en un parque y que es otoño.

Imagen: Max Gasparini.







miércoles, 12 de abril de 2017

MICRORRELATOS (9) JULES RENARD.

JULES RENARD

LA JAULA SIN PÁJARO

Félix no entiende cómo es posible tener a los pájaros prisioneros en jaulas. —Del mismo modo —dice— que es un crimen cortar una flor, y personalmente sólo quiero aspirar su perfume cuando se encuentra en su tallo, los pájaros están hechos para volar.

No obstante, compra una jaula y la cuelga en la ventana. Le pone un nido de borra, un plato de semillas, una taza de agua pura y renovable. Le añade un columpio y un espejito.

Y cuando, sorprendidos, lo interrogan, contesta:
—Cada vez que miro esta jaula, me felicito por mi generosidad. Podía encerrar en ella a un pájaro y la dejo vacía. Si quisiera, un oscuro tordo, un pardillo elegante o cualquiera otra de nuestras aves, sería esclava. Pero, gracias a mí, cuando menos una de ellas permanece libre. Siempre pasa lo mismo.
                                                                   

                                                                     Jules Renard, Historias Naturales.


SOBRE LA POESÍA (15) JOHANNES PFEIFFER

JOHANNES PFEIFFER

LA TAREA

CLAVE. REVISTA DE POESÍA Y CULTURA.

CALI, COLOMBIA.

La poesía es arte que se manifiesta por la palabra, como la música es arte que se manifiesta por los sonidos, y la pintura arte que se manifiesta por los colores y las líneas. Todos sabemos hablar, todos hemos aprendido a leer; de ahí que cualquiera de nosotros se considere capaz de leer poesías, y se crea con derecho a valorarlas.

En otras palabras, como el lenguaje, instrumento diario de comunicación, es familiar a todos, todos se sienten competentes, aun en aquellos casos en que el lenguaje se ha empleado en una «configuración». A esto se añade otro hecho: el prejuicio germánico en favor de la llamada profundidad. Lo que ante todo suele buscarse en la poesía y exigirse de ella son ideas y problemas; y en consecuencia, las gentes se desentienden totalmente de si aquello que la poesía se propone y pretende decir «existe» realmente en ella, si se ha transformado o no en configuración verbal.

Siempre podemos y podremos luchar contra esta mezcla de presunción e impotencia, despertando nuevamente la sensibilidad hacia la esencia de lo poético. Nuestra meta debe ser un trato honrado y objetivo con la poesía. Pero sería erróneo suponer que esta objetividad equivale a un juicio desinteresado o a una valoración esteticista. No, la única actitud auténtica ante el arte es y será siempre una participación sentimental y emotiva; aunque, claro está, todo depende de que mi sentimiento sea acertado o desacertado y de que mi emoción se justifique o no; hay que lograr, ante todo, la pureza del sentimiento.


El primer paso hacia esa pureza consiste en aprender a no quedarnos insensibles ante lo que nos parece obvio. Debemos hacernos sencillos e ingenuos; debemos preguntar consciente y expresamente por cuanto creíamos ya sabido y conocido, cambiar los grandes billetes de la comprensión consagrada por humildes moneditas; sólo así podremos llegar a la esencia de las cosas.


domingo, 9 de abril de 2017

GRANDES POETAS (44) MIGUEL HERNÁNDEZ. ELEGÍA.

MIGUEL HÉRNÁNDEZ. 1910-1942


ELEGÍA

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se ha quedado novia por casar la panadera de pan más trabajado y fino, que le han muerto la pareja del ya imposible esposo.)


TENGO ya el alma ronca y tengo ronco
el gemido de música traidora...
Arrímate a llorar conmigo a un tronco:

retírate conmigo al campo y llora
a la sangrienta sombra de un granado
desgarrado de amor como tú ahora.

Caen desde un cielo gris desconsolado,
caen ángeles cernidos para el trigo
sobre el invierno gris desocupado.

Arrímate, retírate conmigo:
vamos a celebrar nuestros dolores
junto al árbol del campo que te digo.

Panadera de espigas y de flores,
panadera lilial de piel de era,
panadera de panes y de amores.

No tienes ya en el mundo quien te quiera,
y ya tus desventuras y las mías
no tienen compañera, compañera.

Tórtola compañera de sus días,
que le dabas tus dedos cereales
y en su voz tu silencio entretenías.

Buscando abejas va por los panales
el silencio que ha muerto de repente
en su lengua de abejas torrenciales.

No esperes ver tu párpado caliente
ni tu cara dulcísima y morena
bajo los dos solsticios de su frente.

El moribundo rostro de tu pena
se hiela y desendulza grado a grado
sin su labor de sol y de colmena.

Como una buena fiebre iba a tu lado,
como un rayo dispuesto a ser herida,
como un lirio de olor precipitado.

Y sólo queda ya de tanta vida
un cadáver de cera desmayada
y un silencio de abeja detenida.

¿Dónde tienes en esto la mirada
si no es descarriada por el suelo,
si no es por la mejilla trastornada?

Novia sin novio, novia sin consuelo,
te advierto entre barrancos y huracanes
tan extensa y tan sola como el cielo.

Corazón de relámpago y afanes,
paginaba los libros de tus rosas,
apacentaba el hato de tus panes.

Ibas a ser la flor de las esposas,
y a pasos de relámpago tu esposo
se te va de las manos harinosas.

Échale, harina, un toro clamoroso
negro hasta cierto punto a tu menudo
vellón de lana blanco y silencioso.

A echar copos de harina yo te ayudo
y a sufrir por lo bajo, compañera,
viuda de cuerpo y de alma yo viudo.

La inaplacable muerte nos espera
como un agua incesante y malparida
a la vuelta de cada vidriera.

¡Cuántos amargos tragos es la vida!
Bebió él la muerte y tú la saboreas
y yo no saboreo otra bebida.

Retírate conmigo hasta que veas
con nuestro llanto dar las piedras grama,
abandonando el pan que pastoreas.

Levántate: te esperan tus zapatos
junto a los suyos muertos en tu cama,
y la lluviosa pena en sus retratos
desde cuyos presidios te reclama.



 Esta segunda «Elegía» está dirigida a Josefina Fenoll, novia del entonces recién fallecido Ramón Sijé, y hermana de Carlos y Efrén Fenoll. En carta de Miguel a Carlos Fenoll le dice el 29 de enero de 1936: «Estoy a punto de acabar una segunda elegía sobre la muerte de Sijé y en ella la persona a quien me dirijo es tu hermana.» Los tres hermanos trabajaban en la panadería de la familia situada en la calle de Arriba, 5, que se convirtió en centro de reunión y tertulia, donde Miguel entró en contacto con Ramón Sijé y con un pequeño círculo de amigos con aficiones literarias.