miércoles, 24 de agosto de 2016

GRANDES POETAS (19) CÉSAR VALLEJO. "LOS HERALDOS NEGROS"

CÉSAR VALLEJO (PERÚ, 1892-PARIS, 1938)

LOS HERALDOS NEGROS (1918)


LOS HERALDOS NEGROS

Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... ¡Yo no sé!

Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre... Pobre... ¡pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!

Para leer más poemas del autor:

Para bajar las obras completas de César Vallejo:

El Che Guevara recita “Los heraldos negros”


lunes, 22 de agosto de 2016

SOBRE LA POESÍA (3) POESÍA Y CREACIÓN. ROBERTO JUARROZ.



SOBRE POESÍA (3)

ROBERTO JUARROZ: POESÍA Y CREACIÓN. DIÁLOGOS CON GUILLERMO BOIDO. (FRAGMENTO)

Quizá podamos iniciar esta conversación rescatando algunos rasgos fundamentales de lo que llamamos poesía moderna, desde la perspectiva de su óptica personal. En primer lugar: ¿es posible definir la poesía?

—Hay en la tradición del budismo Zen una anécdota, atribuida a Basho, con la que tal vez pueda contestar su pregunta. He estado explicando Zen toda mi vida, confesó una vez Basho, y, sin embargo, nunca he podido comprenderlo. Pero, dijo su interlocutor, ¿cómo puede usted explicar algo que no entiende? Oh, exclamó Basho, ¿también tengo que explicarle eso?

Definir la poesía es una imposibilidad, una utopía, algo que no puede hacerse. Yo preguntaría: ¿se puede definir la vida? ¿Se puede definir la muerte, la música, el amor? Sueño de una definición. 

Quizás esto le hizo decir a Novalis que la crítica de la poesía es un absurdo. No en vano, en el siglo XVIII el padre Feijóo, al referirse a la poesía, hablaba de ese no sé qué. Y no hace mucho Pedro Salinas decía: Todo comentario a una poesía se refiere a elementos circundantes a ella: estilo, lenguaje, sentimientos, aspiraciones, pero no a la poesía misma.

 La poesía es una aventura hacia lo absoluto. Es decir: la explicación de lo que no se comprende —en este caso, la poesía— sólo es posible por un único camino, la creación.


La creación sólo es explicable por la creación, así como el amor sólo es explicable o comprensible o ubicable por el amor. Basho vivía el Zen, lo creaba diariamente, se creaba en esa dimensión del espíritu en busca de lo absoluto. Y hay algo que los textos no señalan, pero que nosotros sabemos: Basho era, también, uno de los más grandes poetas de su tiempo. La única manera de recibir una creación, escribí alguna vez, es crearla de nuevo. Tal vez, crearse con ella.

POEMAS PROPIOS (23) AÑORANZA.

AÑORANZA

Más que a nada en el mundo añoraba la lluvia,
como si la lluvia fuera el heraldo de un deseo cumplido,
como si el advenimiento de la lluvia fuera confirmación,
aviso irrefutable de que algo bueno iba a ocurrir.

Ella era capaz de presentir la lluvia
porque le brotaban ramas de cerezos en las manos,
el olor inconfundible de las hojas de los cerezos en las manos,
el intenso color rojo del fruto de los cerezos en las manos.

Y salía descalza a fundirse con la lluvia,
como si la lluvia fuera el tan ansiado amante,
como si el amante se resbalara por su cuerpo,
como si una explosión de júbilo le creciera en la venas.

Y le nacían océanos abriéndose camino por los hombros,
lagos de una belleza extraordinaria bajando por los muslos,
mares con una fuerza incontenible bogando hacia la costa,
como si la lluvia fuera el punto culminante de la vida.

Ella presentía la lluvia
porque irrumpía espontánea la hierba por sus pechos,
toda la humedad de la hierba en sus pechos,
el excitante roce de la hierba en sus pechos.

Ella presentía la lluvia,
porque la lluvia se le desataba en la mitad de un éxtasis,
como una bendición, como el anuncio de la fertilidad
sobre las alas un paloma azul con una brizna de romero en el pico.

Ella era capaz de presentir la lluvia,
por eso es que salía descalza a celebrar su acontecer,
incluso antes de que la lluvia se hiciera presente,
incluso antes de que se fueran conformando las nubes.


Del poemario inédito: “Voces”


Imagen: Vincent van Gogh


sábado, 20 de agosto de 2016

LECTURAS RECOMENDADAS: LOS PERROS NEGROS. IAN MCEWAN.



"LOS PERROS NEGROS"

AUTOR: IAN MCEWAN

EDITORIAL ANAGRAMA

TRADUCCIÓN: MARIBEL DE JUAN

RAZÓN Y DESASOSIEGO

Una de las características más notables en la novelas de Ian McEwan es la de hacer que sus personajes enfrenten las consecuencias de esos traumas infantiles que por inesperados, y por la poca madurez que se tiene cuando  golpean, marcarán en gran medida el resto de sus vidas.

Es el caso de Jeremy, un hombre que perdió a sus padres en un accidente cuando tenía apenas ocho años. Esa tragedia lo llevará a buscar en otras personas mayores, los padres de sus amigos, un referente que de algún modo pueda paliar la ausencia:

Desde que perdí a mis padres en un accidente de carretera cuando tenía ocho años, he tenido los ojos puestos en los de otras personas.

Esta tendencia se repetirá involucrándose en la vida de sus suegros: June y Bernard Tremaine cuya biografía ha decidido escribir:

Y justo cuando ya no los necesitaba adquirí unos padres en forma de suegros, June y Bernard Tremaine. Pero no había hogar. Cuando los conocí vivían en países distintos y apenas se hablaban.

Estamos en el marco de la segunda guerra mundial, June y Bernard, una lingüista atractiva e inquieta, y un entomólogo con un planteamiento de la vida abiertamente racional, tras casarse, deciden afiliarse al partido comunista convencidos de que es la mejor manera de contribuir a la reconstrucción de un mundo distinto tras la desolación y la barbarie de la guerra:

En 1946 emprendieron un tardío y largo viaje de bodas que les llevó a Francia, y tras el cual vivieron toda su vida separados, aunque nunca se divorciaron.

La novela está dividida en cuatro apartados en los que, siguiendo un orden cronológico, el narrador va contando en primera persona los avatares que se van sucediendo desde el accidente de sus padres hasta el desenlace final en el que los perros negros, según parece mencionados por Churchill como metáfora de depresión, tienen un protagonismo relevante.

El modo en que Ian McEwan traza el perfil psicológico de los personajes y los distintos matices que esa forma de ser los conduce a actuar como lo hacen, es otro de los rasgos distintivos en la manera de hacer del autor.

En el viaje aludido que emprende la pareja se producirá un cambio decisivo en su visión de la vida y en su posterior relación.

June llegó a Dios en 1946 a través de un encuentro con el mal en la forma de dos perros.

Esta experiencia resultará determinante, ya que como consecuencia de la misma June emprenderá un viaje hacia su interior que la llevará a aislarse del mundo; aislamiento que se hará definitivo al sobrevenirle una grave enfermedad que la conducirá a una residencia de ancianos.

Bernard no consigue entender este rapto idealista de su mujer y, aunque termina desencantándose y abandonando el partido, a partir de la invasión de Hungría por las tropas soviéticas, su mente racionalista y sistemática le impide comprender el giro que se opera en June:

En compañía de Bernard siempre he tenido la sensación de que faltaba un elemento en su visión del mundo y que era June quien tenía la clave. La seguridad del escepticismo de Bernard y su invencible ateísmo me hacían recelar; era demasiado arrogante, demasiadas cosas quedaban excluidas, negadas.

Es en la dialéctica de esos cambios, de esas transformaciones, en la que transcurre la trama, con tres acontecimientos narrados de manera admirable: la entrevista del narrador con June en la residencia de ancianos, la visita apresurada a Berlín  de Jeremy y Bernard justo cuando está cayendo el muro, y el viaje de Jeremy a Saint Maurice de Navacelles.

Será en este último capítulo en el que Jeremy podrá conocer de primera mano la historia de los perros negros, lo que de algún modo le permitirá poner fin a la biografía que está escribiendo. Y siempre resonando en su interior las palabras de June en el último encuentro que celebraron en la residencia de ancianos:

«Jeremy, aquella mañana me topé cara a cara con el mal. No lo sabía en ese momento pero lo intuí en medio de mi miedo; aquellos animales eran la creación de imaginaciones envilecidas, de espíritus pervertidos que ninguna teoría social podría explicar. El mal del que te estoy hablando vive en todos nosotros”…



miércoles, 17 de agosto de 2016

GRANDES POETAS (18) FEDERICO GARCÍA LORCA. "NOCHE DEL AMOR INSOMNE"

FEDERICO GARCÍA LORCA. 1898-1936


DEL LIBRO: SONETOS DEL AMOR OSCURO.


NOCHE DEL AMOR INSOMNE

Noche arriba los dos con luna llena,
yo me puse a llorar y tú reías.
Tu desdén era un dios, las quejas mías
momentos y palomas en cadena.

Noche abajo los dos. Cristal de pena,
llorabas tú por hondas lejanías.
Mi dolor era un grupo de agonías
sobre tu débil corazón de arena.

La aurora nos unió sobre la cama,
las bocas puestas sobre el chorro helado
de una sangre sin fin que se derrama.

Y el sol entró por el balcón cerrado
y el coral de la vida abrió su rama
sobre mi corazón amortajado.

Para leer más poemas de este autor:

Para saber más sobre el autor:


lunes, 15 de agosto de 2016

LECTURAS RECOMENDADAS: EN GRAN CENTRAL STATION ME SENTÉ Y LLORÉ. ELIZABETH SMART.



“EN GRAN CENTRAL STATION ME SENTÉ Y LLORÉ”
ELIZABETH SMART
EDITORIAL PERIFÉRICA
TRADUCCIÓN: LAURA FREIXAS


PROSA Y POESÍA, REALIDAD Y FICCIÓN.

Junto a los canales de Babilonia,
acordándonos de ti,
nos sentamos a llorar.

“El Cantar de los Cantares” Salmo 136.

No resulta sencillo, en algunas ocasiones, delimitar la franja que separa la prosa de la poesía. Tampoco la que separa la realidad de la ficción.

Esta novela constituye un buen ejemplo. Escrita en su mayor parte en prosa poética, bebe de muchas fuentes: El Cantar de los Cantares,  Blake, Dante Gabriel Rossetti, Shakespeare, Milton, referencias mitológicas, y desvela el amor apasionado de la autora por el poeta George Baker al que no conoce sino por sus poemas.

La realidad supera en este caso a la ficción a través de una historia tan real como inverosímil, con una intensidad y un lirismo exquisito se nos narra la relación entre estos dos personajes: la autora, Elizabeth Smart, y el referido poeta George Baker.

El comienzo de la historia se ubica en una estación en la que la narradora espera ansiosa la llegada del admirado poeta y su mujer:

Estoy en una esquina en Monterrey, de pie, esperando que llegue el autocar, con todos los músculos de mi voluntad reteniendo el terror de afrontar lo que más deseo en el mundo.

Se produce el idilio y con él la felicidad plena. Pero también la incomprensión, el acoso, las acusaciones, el goce y el sufrimiento. La presencia de la otra, su mujer, no consigue que la anfitriona renuncie a su sueño de convertirse en la amante del poeta:

¿Por qué no me arrojo desde este acantilado en el que enferma de luna paso horas acostada? Sé que estos días me ofrecen asesinato como único futuro. No sólo los dedos sigilosos del frío me alejan de la acción, haciéndome aceptar la hipócrita esperanza de que puede haber algún remedio. Como Macbeth, no dejo de recordar que yo soy su anfitriona.

Un deseo febril que pugna por verse correspondido ante unas circunstancias que lo hacen prácticamente imposible:

Pero no hay vez en que él pase cerca de mí y yo no sienta cada una de las gotas de mi sangre brincar, reclamando su atención. Por mucho que mi mente razone que entre nosotros sólo hay neutralidad, mi corazón sabe que jamás neutralidad alguna estuvo tan llena de pasión.

Intensidad y dramatismo reflejados con una escritura de extraordinaria belleza que no se ve, en general, artísticamente mermada por la implicación tan directa de la narradora:

Estoy celosa del halcón porque puede alzarse lejos, lejísimos del mundo. Contemplo con apasionada envidia a la gaviota que se arroja en picado: quizá sea su último vuelo. En los bosques, las palomas torcaces arrullan despiadadas mi sentencia.

Sabemos que la publicación de la novela en 1945 significó que la madre de la autora consiguió que su publicación fuera prohibida en Canadá, pero eso no impidió que el idilio continuara:

Pero en la frontera de Arizona nos pararon y nos dijeron: «Den media vuelta», y me encontré sentada en un cuartucho con barrotes en las ventanas mientras ellos escribían a máquina.
¿Qué parentesco tiene este hombre con usted? (El amado mío es mío, y yo soy suya, de aquel que entre los lirios su ganado apacienta.)…

Acusaciones, detención, humillaciones, referidas con todo su dramatismo y jalonadas por las alusiones a pasajes del Cantar de los Cantares que actúan como bálsamo compensador de las incomprensiones de los otros.

Un monólogo continuado con apenas interrupciones en el que se refleja la lucha desazonada y heroica de una mujer por la realización de sus sueños y la consumación de sus pasiones enfrentándose a todo tipo de prejuicios, instituciones y “buenas costumbres” imperantes.

Años más tarde, su hijo, Christopher Baker, uno de los varios que tuvo la pareja, escribió: “The Arms of the Infinite” en el que muestra su visión de los acontecimientos que le tocó compartir:

“Nunca entendí el amor de mi madre por mi padre. Incluso cuando yo era más joven su relación me dejaba perplejo y confuso…pero el desenlace siempre era el mismo: nuestro padre, cuya presencia ansiábamos, se volvía a marchar y nosotros quedábamos atrás  anhelando desconsoladamente su regreso”.





            

sábado, 13 de agosto de 2016

SOBRE LA POESÍA. (2)



EL ARCO Y LA LIRA. (FRAGMENTO)

…Ahora bien, los poemas son obras de una manera muy extraña: no hay entre uno y otro esa relación de filialidad que de modo tan palpable se da en los utensilios. Técnica y creación, útil y poema son realidades distintas. La técnica es procedimiento y vale en la medida de su eficacia, es decir, en la medida en que es un procedimiento susceptible de aplicación repetida: su valor dura hasta que surge un nuevo procedimiento.

La técnica es repetición que se perfecciona o se degrada; es herencia y cambio: el fusil reemplaza al arco. La Eneida no sustituye a la Odisea. Cada poema es un objeto único, creado por una «técnica» que muere en el momento mismo de la creación. La llamada «técnica poética» no es transmisible, porque no está hecha de recetas sino de invenciones que sólo sirven a su creador.

viernes, 12 de agosto de 2016

POEMAS PROPIOS (22) "LLÁMENLO CORAZÓN"

LLÁMENLO CORAZÓN

Llámenlo corazón
aunque parezca
que oscila  y tiene ojos.
A pesar de esa cara
y esa costumbre
de agitar los brazos,
a pesar de que a veces
lo recorra un desierto,
a pesar de que oscuro
se detenga en la esquina,
-yo sé lo que me digo-
llámenlo corazón,
galaxia, nube...

Del poemario inédito: “Voces”


Imagen: Joan Miró.


jueves, 11 de agosto de 2016

GRANDES POETAS (17) BLANCA VARELA. "ENCONTRÉ"

BLANCA VARELA. PERÚ. 1926-2009


ENCONTRÉ


No he buscado.

Por costumbre si escucho el canto de un pájaro

digo (a nadie) ¡vaya: un pájaro!

O digo ¿de qué color era?

Y el color no tiene en realidad importancia,

sino el espacio en que una inmensa flor sin nombre se mueve,

el espacio lleno de un esplendor sin nombre,

y mis ojos, fijos, sin nombre.



Para leer más poemas de la autora:




POEMAS PROPIOS (21) ME GUSTA PERSEGUIR EL MOVIMIENTO DE TUS OJOS

ME GUSTA PERSEGUIR EL MOVIMIENTO DE TUS OJOS


Me gusta perseguir  el movimiento de tus ojos
porque uno tiene la impresión de que va a descubrir un nuevo mundo
y que más tarde o más temprano las puertas del cielo se van a abrir
con la misma naturalidad con la que se abre el misterio del día.

Me gusta perseguir el movimiento de tus ojos
incluso si conduce inesperadamente a la tristeza
porque uno tiene la impresión de que después vendrá la calma
y cantarán los pájaros un himno a los amores imposibles.

Me gusta perseguir el movimiento de tus ojos
cuando a lo lejos uno sospecha que se desata un vendaval
porque se presiente que va a venir la lluvia
y toda la miseria acumulada saltará hecha pedazos.

Me gusta perseguir el movimiento de tus ojos
porque se tiene la impresión de que en cualquier instante
vamos por fin a conocer a toda esa gente anónima
aherrojada en la tela de araña del olvido.

Me gusta perseguir el movimiento de tus ojos
incluso cuando se cierran en mitad de la noche
porque uno tiene la impresión de que se hará la luz
y podremos certificar que tanto miedo resultaba estéril.

Del poemario inédito: “Voces”

Imagen: Suhair Sibai



lunes, 8 de agosto de 2016

POEMAS PROPIOS (20) SIN MÍ.

SIN MÍ


Árboles amputados,
el pavimento de una calle sola
no sé decir qué día,
no sé decir si hay gente,
no sé decir mi nombre,
no puedo abrir los ojos.
Sólo sé que hace frío,
no sé si nieva.

Del poemario inédito: “Instinto”


Imagen: Magritte.


domingo, 7 de agosto de 2016

LECTURAS RECOMENDADAS: EL TREN DELANTERO. EMILIO GONZÁLEZ DÉNIZ.





EL TREN DELANTERO

EMILIO GONZÁLEZ DÉNIZ

ATTK Editores, 2016

Un detective privado, Ernesto Cruz, sospecha de Vesta Laserre, mujer de un importante hombre de negocios muerto repentinamente, y la somete a un interrogatorio en el que se van desvelando las claves de esta nueva novela de Emilio González Déniz.

-De acuerdo, señor Cruz; dígame qué desea exactamente, porque quiero terminar con todo esto lo antes posible, ya tengo en estos días demasiado lío legal como para estar pendiente de las pesquisas de un detective privado.

Con el estilo fluido y “creíble” que lo caracteriza, el autor estructura la historia en relatos de una supuesta escritora de novelas eróticas, Madame Palaurde, que se van intercalando sucesivamente con otros en los que, en diálogo con el detective, Vesta va aludiendo a sus propias experiencias eróticas.

Una narración que se lee como un homenaje al cine negro clásico. Constantes son las alusiones a la pareja cinematográfica Bogart-Lacall,  Lana Turner, y otras leyendas que protagonizaron algunas de las más celebradas películas del género, y en las que la carga de erotismo que las caracteriza es uno de los elementos destacables:

…Y ahora exhibe ese aire de sabueso desvencijado, creo que tratando de seducir a una joven, como en uno los relatos que he traducido de Madame Palourde homenajeando a la pareja Bogart-Bacall.

Vesta Laserre trabaja como traductora en una editorial perteneciente a un amigo de su marido, Ricardo Estepa, por quien ella se siente enormemente atraída, y no acepta que su jefe la rechace debido al vínculo que había tenido con la madre de la protagonista y a la amistad con su marido Arturo. Ha conseguido una exclusiva para traducir a la autora francesa cuyas novelas están jalonadas de un erotismo desbordante.

La sucesión de historias intercaladas en las que no resulta a veces sencillo distinguir quién es la autora, si Vesta, que también escribe sus propias experiencias eróticas aunque no las publica porque a su marido, ahora muerto, no le parecía adecuado, o la autora francesa a la que traduce, mantiene ese aire de intriga y alude a algunas películas como 9 semanas y media , L.A. Confidential, y directores del género como Bigas Lunas, que se han convertido en iconos del género.

Algunas de estas historias resultan realmente excepcionales: entre ellas “El tren delantero” ambientada en África y que resultará decisiva para el inesperado desenlace de la trama. Yo soy “la divina”, un homenaje, lleno de ternura y admiración, a la genial Greta Garbo; Una losa de dos toneladas, no exenta como casi toda la novela de un cierto toque humorístico, en la que uno de los protagonistas lamenta, acuciado por el deseo de hacer el amor con su compañera, perderse ver en directo por televisión ese momento histórico en el que con el dictador se entierra también uno de los pasajes más siniestros de la historia de este país; Las fronteras de la muerte, una historia excepcionalmente bien narrada en la que un anciano general descubre el acontecimiento del amor por una muchacha en un contexto nada propicio.

El tren delantero constituye una muestra más del buen quehacer literario de uno de nuestros más reputados narradores contemporáneos. Una demostración también de que en el terreno de la creación literaria, como de la creación artística en general, todos los temas pueden ser tratados, a condición de que lo que prime sean el oficio y el talento.


viernes, 5 de agosto de 2016

POEMAS PROPIOS (19) CON LO PUESTO

CON LO PUESTO


Estamos con lo puesto,
la evidencia se impone
y sobran las palabras.

Ah, pero hete aquí que estamos,
hay una expectativa
y un misterio en la tarde.

También frente a nosotros
se puede presentir
que el alba asoma.

Estamos con lo puesto,
pero hete aquí que estamos
y un ave abraza un río.

Del poemario inédito: “Instinto”


Imagen: Jafeth Gómez Ledesma.


GRANDES POETAS (16) JAIME SABINES. YO NO LO SÉ DE CIERTO...

JAIME SABINES. MÉXICO. 1926-1999


YO NO LO SÉ DE CIERTO...


Yo no lo sé de cierto, pero supongo
que una mujer y un hombre algún día se quieren,
se van quedando solos poco a poco,
algo en su corazón les dice que están solos,
solos sobre la tierra se penetran,
se van matando el uno al otro.
Todo se hace en silencio. Como
se hace la luz dentro del ojo.
El amor une cuerpos.
En silencio se van llenando el uno al otro.
Cualquier día despiertan, sobre brazos;
piensan entonces que lo saben todo.
Se ven desnudos y lo saben todo.
(Yo no lo sé de cierto. Lo supongo).

HORAL (1950)

Para leer más poemas del autor:



domingo, 31 de julio de 2016

LECTURAS RECOMENDADAS: EL SOBRINO DE WITTGENSTEIN. THOMAS BERNHARD.



“EL SOBRINO DE WITTGENSTEIN”. THOMAS BERNHARD.

EDITORIAL: ANAGRAMA

Un escritor, gran aficionado a la música clásica, coincide en el hospital con su amigo Paul Wittgenstein, sobrino del conocido filósofo. Uno, el escritor, acaba de ser operado de un tumor, el otro está internado en la planta de enfermos psiquiátricos donde es periódicamente recluido cada vez que sufre una crisis que no puede controlar.

Con su estilo característico, reiteraciones, repeticiones casi obsesivas de hechos y circunstancias, Thomas Bernhard, va urdiendo una trama en la que lo autobiográfico de mezcla con lo imaginado (realidad y ficción) para tejer este encendido canto a la amistad.

Pero no solo se narra el nacimiento y consolidación de esa amistad, sino que con una prosa mordaz y aguda se ponen en tela de juicio hábitos y malas prácticas de instituciones, que no sabiendo cómo enfrentarse a situaciones complejas, establecen mecanismos de autoprotección que les permite sobrevivir aislándose y aislando a los demás.

En relación con la enfermedad mental de su amigo, el narrador y protagonista señala:

Los llamados médicos psiquiatras designaban la enfermedad de mi amigo unas veces de esta forma y otras de aquélla, sin tener el valor de reconocer que para aquélla, como para todas las demás enfermedades, no hay calificación correctas sino siempre, únicamente, designaciones equivocadas, siempre engañosas…

La incompetencia y un excesivo celo a la hora de evitar poner en evidencia sus limitaciones los lleva a refugiarse en estrategias tendentes a blindar su estatus:

Como todos los médicos, los que trataban a Paul se parapetaban también, lo mismo que sus predecesores desde hace siglos, tras el latín, que con el tiempo levantaba entre ellos y sus pacientes como un muro infranqueable e impenetrable, con el único objeto de encubrir su incompetencia y enmascarar su charlatanería.

Otro de los temas relevantes que se plantea es el del enfermo que al recuperarse se reincorpora a su actividad. Entonces, los sanos reaccionan con acritud, cuando no con un desdén absoluto hacia aquellos a los que ya se consideraba fuera de juego y que ahora pretenden volver a ocupar un role del que ya se les había borrado.

Los enfermos no comprenden a los sanos, lo mismo que, a la inversa, los sanos a los enfermos, y ese conflicto es a menudo un conflicto mortal, porque en fin de cuentas el enfermo no está a la altura de las circunstancias, pero tampoco, como es natural, lo está el sano, al que un conflicto así basta para poner a menudo enfermo.
No es fácil tratar con un enfermo que de repente está otra vez allí de donde fue arrancado meses o años antes por la enfermedad, y de hecho de todo, y la mayoría de las veces los sanos no tienen deseos de ayudar al enfermo…

Una profunda e inquietante reflexión sobre los límites que se sobrepasan y el autocontrol que una vez perdido puede llevar irremediablemente a la autodestrucción. Comparando las dos genialidades, la del tío y la del sobrino, señala el narrador:

Uno, Ludwig, fue quizá más filósofo, el otro, Paul, quizá más loco, pero posiblemente creemos que el primero, el Wittgenstein filosófico, es el filósofo, sólo porque llevó al papel su filosofía y no su locura, y que el otro, Paul, era un loco porque reprimió su filosofía y no la publicó y sólo exhibió su locura.

Una historia apasionante contada con ese estilo que caracteriza al autor y que ya tuvimos ocasión de observar en “El malogrado”. Repeticiones y reiteraciones que consiguen crear un clima en el que el lector se siente atrapado y cómplice.

Como referíamos anteriormente, “El sobrino de Wittgenstein” es sobre todo un canto a la amistad, incluso cuando ésta tiene lugar y se consolida en las circunstancias más adversas:

En el pabellón Hermann y, en fin de cuentas, con el miedo a la muerte, tuve conciencia clara de lo que valía realmente mi relación con mi amigo Paul, en verdad la más valiosa de todas mis relaciones con hombres, la única que he podido aguantar más que el tiempo más breve y a la que de ningún modo hubiera querido renunciar.

jueves, 28 de julio de 2016

GRANDES POETAS (15) PEDRO MIR.

PEDRO MIR. SANTO DOMINGO. 1913-2000

POUR TOI

Estoy de ti florecido
como los tiestos de rosas,
estoy de ti floreciendo
de tus cosas...
Menudo limo de amores
abona mis noches tuyas
y me florecen de sueños
como los cielos de luna...
Como tú mido los pasos
y la distancia es más corta,
hablo en tu idioma de amor
y me comprenden las rosas...
Es que ya estoy florecido.
Es que ya estoy floreciendo
de tus cosas.

Para leer más poemas de este autor:




miércoles, 27 de julio de 2016

SOBRE LA POESÍA. (1)

SOBRE LA POESÍA (1)

La gran poesía siempre es escrita por alguien esforzándose por ir más allá de sus posibilidades.

Stephen Spender

La poesía es el diario de un animal marino que vive en tierra deseando volar.

Carl Sandburg

En este pobre cuerpo compuesto por cien huesos y cinco aberturas, hay algo llamado espíritu, una fina cortina movida hacia acá y hacia allá por la más ligera brisa. Es el espíritu, tal como es, lo que me llevó a la poesía, al principio apenas una distracción, después el sentido de mi vida. Ha habido veces en las que mi espíritu, tan abatido, casi se rinde a la llamada, otras veces en las que me sentí orgulloso y triunfante. Así ha sido desde el principio, nunca en paz consigo mismo, siempre dudando del valor de lo que hace.

Basho

Siempre resulta complicado que los poetas entiendan que uno dice que sus poemas son malos no porque uno sea un desalmado sino porque sus poemas son malos.

Randall Jarrell

martes, 26 de julio de 2016

POEMAS PROPIOS (18) TARDANZAS

TARDANZAS

Ha empezado el diluvio,
y tú, mira que te advertí,
contando nubes,
dándole de comer a las palomas,
hablando con el mar como si nada.

Ha empezado el diluvio,
y tú, mira que te advertí,
viendo pasar un río,
cantando tan tranquila
asomada al balcón.

Cuando al fin llegues
me picarás un ojo,
me cerrarás los labios,
dirás: “mira que te advertí,
te me haces viejo".

Y el arca allá, alejándose.

Del poemario inédito: “Bucles”

Imagen: Vladimir Kush





sábado, 23 de julio de 2016

LECTURAS RECOMENDADAS: LA COSTA DE LOS AUSENTES. SANTIAGO GIL.





LA COSTA DE LOS AUSENTES
AUTOR: SANTIAGO GIL
MERCURIO EDITORIAL, MADRID 2016


Una mujer, todavía joven, regresa a su pueblo para asistir al funeral de su madre. Busca la paz interior, busca  una cierta tranquilidad de espíritu que la reconcilie consigo misma, busca en un pueblecito de la isla de Lanzarote, Famara, un aislamiento que le permita retomar las riendas de su vida.

Diversos contratiempos personales, que no desvelaremos aquí, la llevan a reconsiderar el sentido de su existencia, a la necesidad de hacer balance y tomar impulso para seguir.

El lugar escogido parece idóneo para su propósito. En Famara conoce a algunas personas que están también, de algún modo, intentando lograr una cierta armonía en sus vidas.

Cuando parece que su proceso de reflexión y encuentro con sus raíces comienza a dar frutos, un suceso inesperado, un hecho imprevisto e imprevisible, la lleva a los límites del dolor y el sufrimiento. A la desolación más absoluta.

Regresa a su isla de origen, Gran Canaria, a su pueblo, Agaete. Poco a poco, su vida parece empezar a recobrar algún sentido.

“Ya no pasaba tanto tiempo cerca del mar ni estaba todo el rato pensando en sus muertos”

Establece una relación sentimental con un vecino del pueblo, Suso; pero  su implicación en la defensa de unos chicos inmigrantes para los que trata de crear unas condiciones de vida adecuadas, le acarrearán problemas graves con los poderes fácticos del pueblo dedicados a la especulación urbanística y cuyos planes chocarán con las pretensiones de la protagonista.

“Nieves estuvo casi dos días sin salir del hospital…le dijo a Suso que le buscaría el mejor cirujano plástico del mundo…”

Se ve obligada a marcharse de las islas e intentar un nuevo comienzo. Un nuevo intento, otra batalla contra las siempre azarosas curvas del destino tras las que a un cierto estado de calma sucede algún hecho que vuelve a poner la vida boca abajo. Nieves rompe todos sus vínculos con las islas.

Se marcha a Madrid donde decide comenzar a escribir.

“No tenía ninguna pretensión literaria. Necesitaba contarse para entenderse”

Nuevos avatares la llevan hasta Irlanda donde aparentemente podrá hacer un nuevo intento de rehacer su vida.

Cuando la historia parece llegar a su fin, empieza en realidad la parte que, desde nuestro punto de vista, constituye lo mejor de la “Costa de los ausentes”. La parte donde el autor hace gala de unos excelentes recursos literarios y una desbordante imaginación.

Diferentes posibles finales se suceden y adquiere relevancia el personaje de Alfredo Maciel, un famoso escritor que es acusado de plagio y ve cómo su vida transcurre a partir de entonces por caminos insospechados.

Entre lo onírico y lo surreal, la historia termina en el mismo lugar donde comenzó: un pueblo, Agaete, de una isla, Gran Canaria, a la que Nieves regresa para asistir al funeral de su madre.

POEMAS PROPIOS (17) TIEMPO DE CALIMA.

 TIEMPO DE CALIMA


Sobrevivo al espanto,
pero ya no contemplo inocente el crepúsculo
ni imagino que un ave ilumina las noches.

Sobrevivo al espanto,
pero ya no recorro felizmente las calles
ni me absorben  las formas que definen a las nubes.

Sobrevivo al espanto,
pero ya no soy cómplice de la flor en el huerto
ni camino dichoso a besarte en la boca.

Ya no tengo palabras que atemperen tu asombro
ni encabezo las marchas que celebran la vida,
sobrevivo al espanto.


Aunque hay veces, hay veces…


Del poemario inédito: “Instinto”

Imagen: Joan Miró.


viernes, 22 de julio de 2016

GRANDES POETAS (14) MARK STRAND. LAS COSAS COMPLETAS.


MARK STRAND. EE.UU. 1934-2014


LAS COSAS COMPLETAS



En el campo

soy la  ausencia

del campo.

Siempre

es así.

En donde esté

soy lo que falta.



Cuando camino

parto el aire

y siempre

el aire viene

a llenar los espacios

en donde estuve.



Todos tenemos razones

para movernos.

Yo me muevo

para mantener las cosas completas.




Traducción: Juan Carlos Galeano.



KEEPING THINGS WHOLE



In a field

I am the absence

of field.

This is

always the case.

Wherever I am

I am what is missing.



When I walk

I part the air

and always

the air moves in

to fill the spaces

where my body’s been .



We all have reasons

for moving.

I move

to keep things whole.


Para leer más poemas del autor:





miércoles, 20 de julio de 2016

GRANDES POETAS (13) PEDRO GARCÍA CABRERA

PEDRO GARCÍA CABRERA 1905-1981


ISLAS DEL DESPERTAR


Basta de ser colillas apagadas
del cenicero de los mares.
Ombligos de la sed,
sólo un placer de humanidad nos puede.
Vivimos como ardemos y pensamos,
con nuestro sentimiento de volcanes
y la melancolía de estar solas.
La pirotecnia de un amor de fondo
nos acelera el ir aunque parezca,
de tan veloz, cronómetro parado.
Esperar no es un fin.
Borrón y cuenta nueva a la molicie
de rumiar soledades.
Nuestro malotaje de esperanzas
no oculta el puño de la rebeldía.
Y hemos roto el pijama del silencio.
Ni somos descendientes
de una lengua cortada
ni queremos sudar hiel y vinagre
ni seguir siendo súbditas
de una feria de olvidos.
No deseamos otras pertenencias
que no sean las alas de los vuelos.

(Ojos que no ven, 1977)


Para leer más poemas del autor:




martes, 19 de julio de 2016

POEMAS PROPIOS (16) ACTOS.

ACTOS

Trenzar en ese espacio
una red de palabras
que naveguen airosas
por los mares remotos
y aterricen en muelles
con un nombre de guerra.

Y después que un impulso
les dé forma y sentido
cuando salgan de noche
a sembrar en los sueños
sus modestas semillas.

Y que al alba reluzcan
unos pétalos blancos
de una flor que contenga
una red de palabras
que naveguen airosas
por los mares remotos.

Del poemario inédito: “Instinto”


Imagen: Chagall.


LECTURAS RECOMENDADAS: NEWS OF THE WORLD. PHILIP LEVINE.




"NEWS OF THE WORLD". PHILIP LEVINE.

VALPARAÍSO EDICIONES, MARZO, 2016

EDICIÓN BILINGÜE

TRADUCCIÓN: JUAN JOSÉ VÉLEZ OTERO.

“Creía que si podía transformar mi experiencia en poesía, le daría el valor y la dignidad que en principio no tiene por sí misma”…dijo Levine sobre sus empleos en plantas industriales.

Un excelente poemario de un autor poco conocido capaz de, con un estilo original en el que lo narrativo se mezcla con lo lírico, poetizar sobre aspectos autobiográficos que constituyen toda una crónica de una parte de la historia de un país.

Un tono coloquial y un ritmo acompasado que permite al autor ir refiriendo momentos de su vida con una enorme capacidad de evocación y una técnica que posibilita que lo aparentemente anecdótico resulte trascendente.

El poemario se presenta estructurado en 4 bloques en los que la evocación de la infancia, el paso de un mundo rural a un mundo industrializado, la segunda guerra mundial y la de Corea, las humillantes condiciones de trabajo de los obreros de las fábricas de coches de Detroit, el recuerdo de la guerra civil española y la pasión por la literatura constituyen un pretexto para trenzar emociones que trascienden al marco histórico especifico donde se forjaron.

La capacidad de evocar recorre todo el poemario. Incluso los pequeños detalles quedan recogidos en los versos con una enorme plasticidad y sugieren al lector imágenes que se entremezclan conformando casi la visión de un cuadro. En el poema: Nuestro Valle

No vemos nunca el océano, pero en julio y agosto,
cuando el peor calor parece levantarse de la seca arcilla
de este valle, podrías creer que paseas por un huerto de higueras
al refrescar el aire de repente y, por un momento,
llega hasta ti un olor a sal…

La infancia como granero del que se nutre la memoria para rememorar paisajes, sensaciones, anécdotas…El uso reiterado del encabalgamiento procurando un determinado ritmo. En el poema: Sábado Profano

Tiene apenas siete años y es el más
resuelto. Llegará a casa
después de unas horas sin nada
que mostrar tras el esfuerzo,
excepto el barro y el sudor,…


Las referencias a la vida familiar, la búsqueda de los orígenes, como una necesidad, como una llamada de la sangre, la urgencia de saber de los eslabones que nos preceden en el acontecer vital. En el poema: Mis antepasados, los del Báltico

Algo empezó aquí
hace siglos,
tal vez un viaje,
una catástrofe sin nombre…

La guerra como acontecimiento devastador, un punto de inflexión, sus consecuencias, las muescas que deja en el alma de los supervivientes… En el poema: “Sangre”, un poema largo que recuerda los poemas-relato de Cesare Pavese

Es el final del verano del 45 y ha vuelto a casa
después de la guerra. Está esperando que la luz
inunde la habitación cuando grita una voz,
mi voz en sueños…

En el tercer apartado del libro, un conjunto de poemas totalmente en prosa que pudieran ser leídos como micro relatos y en los que la se combina el tema de la identidad (Islas),
la revolución de los claveles en Portugal (No vale la pena esperar), la guerra civil española (En el pueblo blanco)


Un larguísimo poema final: Magia, constituye un colofón espléndido a  todo el poemario.

Me costó años aprender
a caminar bajo un cielo
de estrellas impasibles y llamarlas “cuerpos
celestes”, a considerarme a mí mismo como parte
 no perteneciente al gran sistema del universo…

Un poema excelente de un libro muy recomendable.


Para saber sobre el autor:


sábado, 16 de julio de 2016

GRANDES POETAS (12) TOMAS TRANSTRÖMER

TOMAS TRANSTRÖMER-SUECIA. 1931-2015


APUNTES DE FUEGO


Durante los meses tristes, centelleó mi vida sólo cuando hice el amor contigo.
Como la luciérnaga se enciende y se apaga, se enciende y se apaga- a medias puede uno
seguir su camino
en la noche oscura del olivar.
Durante los meses tristes, estaba el alma desesperada y sin vida
pero el cuerpo caminó directo hacia ti.
El cielo de la noche rugió.
Sigilosamente ordeñábamos cosmos y sobrevivimos.

Para leer más poemas del autor:






miércoles, 13 de julio de 2016

LECTURAS RECOMENDADAS: LAS TRANSICIONES. VICENTE VALERO.




 “LAS TRANSICIONES” VICENTE VALERO.

EDITORIAL PERIFÉRICA (Cáceres, 2016)

LA ESPITA DE LOS RECUERDOS

Uno de los méritos de esta novela consiste en servir de espita para rememorar nuestros propios recuerdos referidos a las “dos transiciones” a las que se alude: el paso de la infancia a la adolescencia, como experiencia individual, y el no menos significativo salto histórico desde la dictadura a la democracia.

A los que ya vamos teniendo una edad, la evocación, por parte del narrador y coprotagonista, del paso de la infancia a la adolescencia, junto a acontecimientos que a la postre resultaron ser decisivos en el devenir histórico (atentado a Carrero Blanco, día de la muerte de Franco, coronación de Juan Carlos como rey), hace que, en paralelo, vayamos “escribiendo” o mejor “reescribiendo” nuestra propia evocación.

El fallecimiento de uno de los cuatro amigos de la infancia, Ignacio, sirve de detonante para que a partir de la ceremonia del funeral y posterior entierro, el narrador, un niño apenas al morir Franco, reviva, junto con los otros dos amigos supervivientes, aquellos años de infancia y adolescencia.

Don Luis leía en el instante de mi llegada…aquel socorrido texto del profeta Ezequiel en el que los huesos secos de los muertos vuelven milagrosamente a animarse,…

Hijos de la burguesía Ibicenca, cuyas familias se habían beneficiado de la especulación surgida con el boom turístico, comparten colegio de obediencia católica en la infancia y traban una amistad de esas que, aun separados por los aconteceres de la vida, queda fija en la memoria para siempre.

¿A quién no le ha conmovido alguna vez comprobar cómo los afectos de la infancia de mantienen con el paso del tiempo, continúan en nosotros, como vínculos indestructibles, protegidos en algún rincón de la memoria o del corazón, aunque la relación haya terminado?...

El descubrimiento del desnudo femenino a través de revistas que clandestinamente circulaban por las aulas, una educación autoritaria destinada a preservar el orden establecido, el desconocimiento casi absoluto de la realidad política subyacente, el paso a la adolescencia y el recuerdo de hechos históricos cuya trascendencia real se desconoce.
Don Alfonso, el entrañable abuelo de Ignacio, …se levantó también, como nosotros, antes que todos los demás, cogió una silla…y la estampó con todas sus fuerzas contra la televisión, al tiempo que lanzaba también de su boca espumeante una no menos inesperada exclamación: ¡maldito Franco!

Un estilo fluido para una historia lineal en la que son continuos los movimientos hacia atrás y hacia adelante, presente y pasado retroalimentándose, que consigue atraparnos y que, como referíamos anteriormente, tiene el efecto de provocarnos la rememoración de nuestro propio pasado aunque los tiempos cronológicos no sean exactamente los mismos, ni el mismo “el bando” desde el que se narran las vivencias.

Y sin embargo, algo en común, algo peculiar en los aconteceres históricos de “este bendito país”, algo que vincula nuestra infancia y adolescencia con la de los personajes, nos hace sentir, al tiempo, interesados y cómplices.

Conocíamos al autor por su excelente poesía. Grata es también la impresión que nos deja como novelista.

Para saber sobre su poesía: