lunes, 16 de abril de 2018

GRANDES POEMAS (4) PIEDRA NEGRA SOBRE UNA PIEDRA BLANCA. CÉSAR VALLEJO.












CÉSAR VALLEJO. (16 de marzo 1892-15 de abril 1938)

PIEDRA NEGRA SOBRE UNA PIEDRA BLANCA          

Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París -y no me corro-
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.

Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.

César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro

también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos…

Del libro póstumo: “Poemas Humanos”

viernes, 13 de abril de 2018

GRANDES POEMAS (3) UN SUEÑO LARGO, LARGO... EMILY DICKINSON.




EMILY DICKINSON (1830-1886)


UN SUEÑO LARGO, LARGO, UN YA FAMOSO SUEÑO...

Un sueño largo, largo, un ya famoso sueño,
que señales no da de que se está acercando el día,
pues no mueve ni un párpado el durmiente:
un sueño independiente y apartado.

¿Pereza como ésta se vio nunca?
En orilla de piedra,
bajo el calor, dejar pasar los siglos
y ni una vez mirar si el mediodía llega.

Versión de L.S.



CXXXIX

A LONG, long sleep, a famous sleep           
  That makes no show for dawn        
By stretch of limb or stir of lid,—   
  An independent one.           
 
Was ever idleness like this?         
  Within a hut of stone          
To bask the centuries away  
  Nor once look up for noon?




miércoles, 11 de abril de 2018

GRANDES POEMAS (2) HAY QUE CAER Y...ROBERTO JUARROZ.


ROBERTO JUARROZ (1925-1995)

Hay que caer y no se puede elegir dónde.
Pero hay cierta forma del viento en los cabellos,
cierta pausa del golpe,
cierta esquina del brazo
que podemos torcer mientras caemos.

Es tan sólo el extremo de un signo,
la punta sin pensar de un pensamiento.
Pero basta para evitar el fondo avaro de unas manos
y la miseria azul de un Dios desierto.

Se trata de doblar algo más que una coma
en un texto que no podemos corregir.

De: Poesía Vertical I – 17.

lunes, 9 de abril de 2018

GRANDES POEMAS (1) UN GATO EN UN PISO VACÍO. WISLAWA SZYMBORSKA.












WISLAWA SZYMBORSKA (1923-2012)


UN GATO EN UN PISO VACÍO

Morir, eso no se le hace a un gato.
Porque qué puede hacer un gato
en un piso vacío.
Trepar por las paredes.
Restregarse entre los muebles.
Parece que nada ha cambiado
y, sin embargo, ha cambiado.
Que nada se ha movido,
pero está descolocado.

Y por la noche la lámpara ya no se enciende.
Se oyen pasos en la escalera,
pero no son ésos.

La mano que pone el pescado en el plato
tampoco es aquella que lo ponía.

 Hay algo aquí que no empieza
a la hora de siempre.
Hay algo que no ocurre
como debería.
Aquí había alguien que estaba y estaba,
que de repente se fue
e insistentemente no está.

 Se ha buscado en todos los armarios.
Se ha recorrido la estantería.
Se ha husmeado debajo de la alfombra y se ha mirado.
Incluso se ha roto la prohibición
y se han desparramado los papeles.
Qué más se puede hacer.
Dormir y esperar.

 Ya verá cuando regrese,
ya verá cuando aparezca.
Se va a enterar
de que eso no se le puede hacer a un gato.
Irá hacia él
como si no quisiera,
despacito,
con las patas muy ofendidas.
Y nada de saltos ni maullidos al principio.

En homenaje al escritor Kornel Filipowicz, su pareja por más de 20 años.Tras su fallecimiento.

Traducción: Abel A. Murcia Soriano

lunes, 2 de abril de 2018

POETAS CANARIOS (21) RAFAEL AROZARENA. EL CABALLO BLANCO...


RAFAEL AROZARENA 1923-2009


EL CABALLO BLANCO DEL POETA CIEGO

Salta caballo, pájaro, poeta
ciego conjunto, bala desgranada del pecho de los ángeles.
Vuela, salta, libera los ríos ascendentes
de la sangre encendida. Galopa fieramente como un bárbaro
guerrero de la luz y de la sombra.
Destrenza las inútiles verdades de tus versos malditos,
la mentira de todo lo que es cierto y ven tus ojos.
Destruye y quema al viento como las crines sueltas de tu
[propio entusiasmo.
Galopa fieramente. La rabia sea contigo, las alas y el silencio.
Traspasa las vidriosas ventanas del cielo navegable.
Salta, galopa y salta con Dios o con el Diablo,
quema el alma y persiste.
Aún te quedan alas. No se quiebren tus alas
con premio ni castigo, con la vida o la muerte.
Salta caballo, pájaro, poeta
que el día fue una luz entre dos sombras.
Galopa y vuela. Ya no serás ceniza
cuando la inmensa hoguera del poniente
de nuevo resplandezca. Ya no serás ceniza
aunque los desalados,
los inútiles ángeles que imprimen sus huellas en la arcilla
insolentes y dignos se pregunten
si vas a parte alguna.

Del libro: El ómnibus pintado con cerezas. (1971)

Para leer más:



domingo, 11 de marzo de 2018

POETAS CANARIOS (20) MANUEL PADORNO. JUAN EL BARBERO.


MANUEL PADORNO (1933-2002)


JUAN EL BARBERO

Del libro: Papé Satán. (1970)


AMIGO Juan, el alma está rizada
como el cabello, sacudida contra
el lavadero, puesta a secar entre
 los muros de tu casa.

Entre los muros de tu casa sube
como un río el pan
y la naranja clueca,
baja el navajón mejilla abajo,
temblorosa y alcohólica
tu mano, siega.
                              
                     Tú también no tienes
nada que hacer, déjate de cristales,
déjate de noviembres, quítate
de la ventana, deja pasar ese
río montés, afeita que afeita;
te va a llegar la hora afeitando,
enjabonándole el mentón a Enrique;

ven, salta de una vez,
ven a esta orilla,

que no está la vida
para cristales, Juan,
y a ti te tiene que llegar la hora
entre los muros de tu casa,
enjabonándole el mentón a Enrique.

Para leer más:


domingo, 4 de marzo de 2018

POETAS CANARIOS (19) ARTURO MACCANTI. COLUMPIO SOLO.


ARTURO MACCANTI (1934-2014)


COLUMPIO SOLO

(A mi hijo, 1964-1968.
Parque Municipal de Santa Cruz.
Anochece.)


¿A quién meces, columpio solo? ¿Al viento
ruidoso y ciudadano?

Al pasar, te descubro en la tardía
luz del verano, como en sueños,
con tu vaivén donde un fantasma
que golpea en el fondo de mi pecho,
todavía sonríe sin saber...

Cerca, un reloj de flores marca el tiempo
urbano, indiferente, entre risas de niños
áureos de sol atardecido, mientras
cruzo fugaz por la penumbra
de los árboles,
ya perseguido siempre
por mí, por el recuerdo
vagabundo de un sueño que fue vida.

Al pasar, se levanta la bandada
de palomas que vimos por costumbre
otros días con sol, bóvedas altas
sobre las que ha caído un mundo de silencio.

Aunque el amor no acabe,
aunque acabe el amor, columpio solo,
tú permanece fiel meciendo al aire,
meciendo al niño aquel que apenas pudo
llegar a ser mañana,
que se quedó en ayer,
y hoy cruza finalmente,
a pecho descubierto,
el vasto imperio de la sombra,
el hondísimo nihil...

Para leer más:



lunes, 12 de febrero de 2018

POETAS CANARIOS (18) LUIS FERIA (1927-1998) A LA LENTA CAÍDA DE LA TARDE...

POETAS CANARIOS

LUIS FERIA (1927-1998)


A LA LENTA CAÍDA DE LA TARDE

A la lenta caída de la tarde
amar la vida largamente es todo
el oficio del hombre que respira.
Alzar la mano y detener el cielo.
Destino de la luz, nunca te acabes.

Del libro: Conciencia.

NOVIEMBRE

Dime cómo es la vida cuando no sé estar vivo,
despójame de sueños, que la tierra no espera.
Que tu empresa y la mía sean sólo el poema,
hiélame si algún día no me asombra mi oficio.

Del libro: Calendas.

Para leer más:




sábado, 3 de febrero de 2018

POETAS CANARIOS (17) PILAR LOJENDIO CROSA. Y DESPUÉS MIS ROPAS...


"PILAR LOJENDIO CROSA. 1931-1989

…Y DESPUÉS MIS ROPAS
olían a espliego,
olían a lluvia,
tenían olor a tu cuerpo.
Mi carne morena,
mi carne... tenía
marcados tus dedos.
Mi boca tenía
presión de otra boca.
Mis ojos... mis ojos
tenían, ilusión, deseo.
Y toda mi ropa,
mi carne, mi pelo,
olían a espliego,
olían a lluvia,
tenían olor a tu cuerpo.

Del libro: "Ha llegado el esposo"

Para leer más:


lunes, 29 de enero de 2018

POETAS CANARIOS (16) PINO BETANCOR. LA PUERTA ABIERTA.

PINO BETACOR. 1928-2003

LA PUERTA ABIERTA

Es para todos. Para cada uno.
Nació como una espiga de oro vivo,
como una llama azul ardió en mi pecho
y transformose en libro.

Verso a verso fui haciendo vuestra casa.
Un edificio de cristal y luna,
una clara colmena que albergase
la fuerza y la ternura.

Entrad en ella, hermanos. Allí aguardan
sus bosques luminosos y fragantes
vuestros cansados cuerpos, y en sus fuentes
la sed podrá apagarse.

El polvo y el sudor serán borrados,
la fatiga olvidada y la tristeza
alejará sus manos de vosotros
y hallaréis la belleza.

Venid de los molinos, de las minas,
de las fábricas grises, de los campos.
Venid con vuestros sueños y amarguras.
Aquí termina el llanto.

Vuestro imperio comienza. Todos somos
servidores de todos y hoy debemos
repartir como panes la semilla
de días venideros.

Yo he querido poner en vuestras manos
una paloma blanca - pluma y nieve-
y una rama de olivo - paz y altura-
que del aire nos viene.

Un libro fresco como el agua pura
que vive en las montañas escondida.
Un libro que encerrase entre sus hojas
ramales de alegría.

Una morada de esperanza y gozo,
de rama verde y liberado fuego.
Para todos y para cada uno
mi corazón entrego.

De Las moradas terrestres.

Para leer más:


sábado, 27 de enero de 2018

POEMAS PROPIOS (112) INSTRUCCIONES PARA ANTES DE EMPEZAR A ESCRIBIR UN POEMA.

INSTRUCCIONES PARA ANTES DE EMPEZAR A ESCRIBIR UN POEMA


En los tiempos que corren resulta necesario
antes de empezar a escribir un poema
tener bien claras unas cuantas cosas:
cómo es que va a llamarse, dónde es que va a vivir,
cuáles son sus costumbres, en qué asunto trabaja.

Porque si aconteciera o aconteciese,
eso el poeta todavía lo desconoce,
que al poema le da por ser aventurero
y en una estrofa coge una mochila
y se dirige así sin más al norte
no hay que descartar
que en la frontera lo paren.

Conviene que se explique en dos o tres idiomas
y resulte sencillo comprobar el iris de los ojos
porque si el viento aúlla, y no es extraño,
la arena puede enturbiarle la visión
y en la frontera lo registren de abajo para arriba
que es como suelen hacerlo en el norte.

Pudiera ser que entonces el poema se encabrite
porque en el otro lado lo espera una muchacha
y el mundo se le quede pequeñito
y pretenda pasar de todas formas
sin tener que dejarse los ojos allí.

En ese caso, las consecuencias son imprevisibles
y no hay que descartar cualquier desgracia
de la que el poema, porque el viento aúlla,
salga muy seriamente malherido.

Por eso resulta necesario
que, en los tiempos que corren,
antes de empezar a escribir un poema
se tengan las cosas bien claras.

Para no tener que andarse arrepintiendo
delante de un poema moribundo
soñando con besar a una muchacha
con los ojos enturbiados porque el viento aúlla
y cuando aúlla el viento, no es extraño, se torna vendaval.

Conviene tener las cosas bien atadas
antes de empezar a escribir un poema.
Porque uno se deja llevar por la emoción
y sin que lo note va y le aúlla el viento
y se acaba llorando a lágrima viva
con los ojos completamente enturbiados.

Imagen: “El viento en azul” Oswaldo Guayasamín.





jueves, 18 de enero de 2018

POETAS CANARIOS (15) TE BUSQUÉ POR LOS SUEÑOS. PINO OJEDA.

PINO OJEDA. 1916-2002.


TE BUSQUÉ POR LOS SUEÑOS


Te busqué por la tierra, por largos
pasillos de seres. Te busqué por las noches,
por calles y sombras, por quietas esquinas
agudas. Te busqué por los días. Nadie
con carne y tacto me descubría tu nombre.

Te busqué por los bosques: altas miradas
rodaron por copas, por ramas, por quietas
palmeras, por viejos pinos lejanos. Pero nada,
nada tenía escrito tu nombre.

Te busqué por las hojas sobre vientres
de campos morenos. Te busqué por los trigos,
por valles y praderas de lirios, por montañas,
por fuentes. Por cada sendero oculto
iba gritando tu nombre.

Te busqué por los mares, por frágiles
barcas de marineros mojados. Te busqué
por algas, por peces, por rocas agudas,
por olas y anchas playas doradas.

Te busqué más abajo, en lo hondo, entre
viejas astillas de barcos remotos. Olvidadas
cartas marinas no decían tu nombre.

Te busqué por estrellas, por nubes,
por albas, por quietos celajes. Te busqué
por los aires, por la luna callejera,
por locas primaveras saltando.

Te busqué por el tiempo, por los siglos:
fríos cementerios no tenían tu nombre.

Tú eras un signo, un signo de ave
y nadie, nadie podría encontrarte.

Te busqué por los sueños:
por los sueños, tú me estabas esperando.

De Como fruto en el árbol.

Para saber más:


jueves, 11 de enero de 2018

GRANDES POETAS (62) CULTURA DEL PALIMPSESTO. IDA VITALE.

IDA VITALE. URUGUAY, 1923.

CULTURA DEL PALIMPSESTO

Todo aquí es palimpsesto,
pasión del palimpsesto:

a la deriva,
                       borrar lo poco hecho,
empezar de la nada,
afirmar la deriva,
mirarse entre la nada acrecentada,
velar lo venenoso,
matar lo saludable,
escribir delirantes historias para náufragos.

Cuidado:
no se pierde sin castigo el pasado,
no se pisa en el aire.

De Nuevas Arenas.2002

Para leer más:



martes, 9 de enero de 2018

POETAS CANARIOS (14) TÚ EN EL ALTO BALCÓN. JOSEFINA DE LA TORRE.

JOSEFINA DE LA TORRE 1907-2002

TÚ EN EL ALTO BALCÓN

Tú en el alto balcón de tu silencio,
yo en la barca sin rumbo de mi daño,
los dos perdidos por igual camino,
tú esperando mi voz y yo esperando.
Esclavo tú del horizonte inútil,
encadenada yo de mi pasado.
Ni silueta de nave en tu pupila,
ni brújula y timón para mis brazos.
En pie en el alto barandal marino
tú aguardarías mi llegada en vano.
yo habría de llegar sobre la espuma
en el amanecer de un día blanco.
Pero el alto balcón de tu silencio
olvidó la señal para mi barco.
Y me perdí en la niebla de tu encuentro
-como un pájaro ciego-, por los años.

Para leer más:


martes, 26 de diciembre de 2017

GRANDES POETAS (61) LUIS ROGELIO NOGUERAS. VIDA DE UN POEMA.

LUIS ROGELIO NOGUERAS (1944 – 1985)


VIDA DE UN POEMA

El poema nace
mira con ojos asombrados e inocentes su primera
mañana en el mundo
–aún no sabe que lo que le acontece
aconteció ya muchas veces–

El poema balbucea una palabra pura
descubre los objetos cercanos y distantes
toca su propio rostro
sonríe
–aún no sabe que lo que le acontece
aconteció ya muchas veces–

El poema crece
rompe sus juguetes
da unos pasos
cae
vuelve a levantarse
–oye decir que lo que le acontece
aconteció ya muchas veces–

El poema sale a la calle
tiene su amor imposible
su pedazo de dicha y un rencor
–comienza a sospechar que lo que le acontece
aconteció ya muchas veces–

El poema se hace adulto
derriba ídolos de barro
gana amigos y enemigos
se casa fecunda un vientre
–tiene ya casi la certeza de que lo que le acontece
aconteció ya muchas veces–

El poema madura
aprende a comportarse en la mesa
perfila su estilo
suple pasión con experiencia
aprende a hacer posibles los amores imposibles
–está absolutamente seguro de que lo que le acontece
aconteció ya muchas veces–

El poema envejece
mira con paternal ternura
a los jóvenes poemas inexpertos
les envidia en secreto su fuego y desaliño
–no les dice que todo lo que les acontece
aconteció ya muchas veces–

El poema agoniza
mira con ojos tristes y culpables su última
noche en el mundo
–no lo consuela saber
que también su muerte es simple repetición–

Para leer más:




sábado, 23 de diciembre de 2017

POEMAS PROPIOS (75) FELICITACIÓN.

FELICITACIÓN

Ojalá que se ponga por su lado más cóncavo de tu parte la vida
y que en esa hondonada se prodigue el abrazo
y se fundan de veras con tu sangre otras sangres
y al convite se sume con su canto un jilguero
y el dolor te sea leve y la paz sea contigo.
Imagen: Juan Genovés

jueves, 14 de diciembre de 2017

GRANDES POETAS(60) NELLY SACHS. ESTAMOS TAN LASTIMADOS.




NELLY SACHS -1891-1970

ESTAMOS TAN LASTIMADOS

Estamos tan lastimados
que creemos morir
si la calle nos arroja una palabra maligna.
La calle no lo sabe,
pero ella no soporta tal carga;
no está habituada a ver que se descerraje sobre ella
un Vesubio de dolores.
Los recuerdos de tiempos antiquísimos están extirpados
para ella,
desde que la luz se hizo artificial
y los ángeles juegan sólo con pájaros y flores,
o sonríen en el sueño de un niño.

Para leer más:


domingo, 10 de diciembre de 2017

GRANDES POETAS (59) CHANTAL MAILLARD. DESEÉ ALGUNA VEZ...

CHANTAL MAILLARD (1951)

DESEÉ ALGUNA VEZ QUE UN POETA ME AMASE

Deseé alguna vez que un poeta me amase.
Ahora duelen sus poemas en mi cuerpo‚
algo de mí que en él se reconoce hasta quebrar la imagen
de todo lo que fui.
Ahora deseo que me amase tanto que dejara de amarme
y sus palabras fuesen nieve
que el sol de junio fundiese entre mis pechos‚
allí donde su aliento insiste en acallar
esta tristeza antigua que siempre me acompaña.

Para leer más:


lunes, 4 de diciembre de 2017

POETAS CANARIOS (13) JOSEFINA PLÁ. EL POLVO ENAMORADO.

JOSEFINA PLÁ (1909-1999)

EL POLVO ENAMORADO

I
...Aquí estuve. Aquí estoy. Fue un tiempo del cual jamás
hubo memoria,
-porque la tuya con la mía son una-
Pero yo sé que estuve, y mi estatura
ahora es perímetro de huertos.
Yo estuve y sé que estoy. Yo bato el inaudible tambor
de un antiguo latido
en el ladrillo del patio, en la corteza del árbol cejijunto,
en la gotera ciega como el beso;
en la danza del polvo
que en la raya del sol sonámbulo enloquece.

Yo estuve y yo regreso. Por siempre enamorado
como el viento de lengua lastimada
aprendo nuevamente el dócil canto de la primer cigarra,
el crepitar de la minúscula tijera de la hormiga
o debajo la lengua del más tibio cordero
suscito la voz blanda de la primera súplica.

Yo estoy y sé que estuve. Yo inauguro
hoy el canto olvidado en la reseca gárgola,
y en tus labios el pozo de tu primer olvido.

Del libro: El verde Dios desnudo.

Para leer más:




jueves, 23 de noviembre de 2017

POETAS CANARIOS (12) JOSÉ MARÍA MILLARES SALL. LIVERPOOL. FRAGMENTO.

POETAS CANARIOS

JOSÉ MARÍA MILLARES SALL. 1921-2009


FRAGMENTO DEL POEMA “LIVERPOOL”

Oh, Liverpool, Liverpool.
Amigos, sobre este puerto extranjero están ya mis pies
que se hunden conmovidos sobre las duras baldosas, como tiernos
tallos contra el fango.
Podéis comprobar que aún mi boca está en mi cara,
y que mi lengua no es una bala de algodón sobre el muelle,
y que mi vientre no está hinchado por el vino
y que mis manos no han rastreado aún los senos de vuestras mujeres,
y que aún no han besado sus cuerpos sudorosos mis labios de
martillo.
Oh, Liverpool, Liverpool.
Mi cuerpo es negro, amigos, bajo vuestros dormidos ojos de cielo
alcoholizado,
bajo la tibia luz de los faroles que aspiran a ser estrellas
de otros lejanos ojos que se hunden dulcemente en las aguas.
Oh, Liverpool, Liverpool.
Y no es más que un triste cargamento de pescado que se pudre,
y yo en sus piedras, un poeta que se cansa de sus mujeres y de sus
calles.
Oh, Liverpool, Liverpool.
Oliendo a sudor y a manos que se aburren en un vaso turbio de
ginebra.
Sobre fardos de algodón y de lino y de murciélagos,
o bajo la húmeda lona que cubre las mercancías,
duermen cuerpos humanos, brazos y piernas y cabezas de plomo,
bajo la luz y bajo la niebla y bajo las sirenas que penetran hasta sus
oídos de lumbre enferma.

Para leer más:


martes, 14 de noviembre de 2017

GRANDES POETAS (58) ROSARIO CASTELLANOS. DESTINO.

ROSARIO CASTELLANOS. MÉXICO (1925-1974)


DESTINO


Matamos lo que amamos. Lo demás
no ha estado vivo nunca.
Ninguno está tan cerca. A ningún otro hiere
un olvido, una ausencia, a veces menos.
Matamos lo que amamos. ¡Que cese esta asfixia
de respirar con un pulmón ajeno!
El aire no es bastante
para los dos. Y no basta la tierra
para los cuerpos juntos
y la ración de la esperanza es poca
y el dolor no se puede compartir.

El hombre es ánima de soledades,
ciervo con una flecha en el ijar
que huye y se desangra.

Ah, pero el odio, su fijeza insomne
de pupilas de vidrio; su actitud
que es a la vez reposo y amenaza.

El ciervo va a beber y en el agua aparece
el reflejo del tigre.

El ciervo bebe el agua y la imagen. Se vuelve
-antes que lo devoren- (cómplice, fascinado)
Igual a su enemigo.

Damos la vida solo a lo que odiamos.

Para leer más:


jueves, 9 de noviembre de 2017

POETAS CANARIOS (11) PEDRO GARCÍA CABRERA. COMO UN ÁRBOL.

PEDRO GARCÍA CABRERA (1905-1981)


COMO UN ÁRBOL


Fue en tu pequeña mano,
en el mar de una mano,
donde sembré mi vida
como un árbol.

Tus dedos, nuestros dedos,
raíces de ternura.
Y nos creció la sombra
como un árbol.

Mis manos en las tuyas,
tus dedos injertados en los míos,
nido se hizo el árbol.

Fue en tu pequeña mano,
en el mar de una mano,
en donde nos nacimos
como un árbol.
                    
                      S/C de Tenerife, 22-X-68           

 Rescate del hombre.1949-1968

Para leer más:



lunes, 30 de octubre de 2017

POETAS CANARIOS (10) VUELVE A VER A SU AMIGO EL MAR. ALONSO QUESADA.

ALONSO QUESADA (1886-1925)


VUELVE A VER A SU AMIGO EL MAR

Hermano mar, he vuelto… ¡Tantos días
de soledad en el hogar enfermo!
¡Qué lentitud la de las horas! Este
reloj del comedor ¡tan viejo! Apenas
andaba, y luego el vaso del remedio
sobre la mesa sin vaciarse nunca…

Y ante nosotros el ropero obscuro,
donde guardamos nuestra pobre veste,
era, a la media noche, como un trasgo
que aguardaba un instante decisivo…

¿Cómo estará mi mar?… Y tus rumores
llegaron a mi lecho suplicantes,
y el infinito de tu azul sonoro
tenaz me reclamó… ¡Mas no podía,
que el corazón andaba por senderos
remotos, en un viaje aventurado,
y tuve miedo, hermano mar, de hallarme
cerca de la llanura subterránea!…

Mas hoy ya torno sin las fuerzas viejas,
único amigo, a confortar mi alma:
tú sabes que yo soy un pobre niño
de muy poca salud, y es necesario
que me prestes la ayuda de tus vientos
para llenar mi corazón vacío…

Hermano mar: tú cuidarás mi vida,
tú me devolverás la salud buena
y pondrás en mis ojos la luz fuerte
para los horizontes y los llanos…

Tú me darás del sol las fuentes rojas
en estas horas matinales, cuando
el viejo padre nos ofrece todo…
Y yo tendré la sangre primitiva…


Para saber más sobre el autor:
http://www.academiacanarialengua.org/archipielago/alonso-quesada/


miércoles, 25 de octubre de 2017

SOBRE LA POESÍA (22) FRAGMENTOS DE "HISTORIAL DE UN LIBRO". LUIS CERNUDA.

FRAGMENTOS DE “HISTORIAL DE UN LIBRO”. LUIS CERNUDA.


En otra ocasión he aludido a que me parecen existir, con respecto a la acogida que los lectores les dispensan, dos tipos de obras literarias: aquéllas que encuentran a su público hecho y aquéllas que necesitan que su público nazca; el gusto hacia las primeras existe ya, el de las segundas debe formarse. Creo que mi trabajo corresponde al segundo tipo, y la lentitud del mismo en parecer estimable (la cual, por cierto, corresponde a la lentitud, a que antes aludí, de mi desarrollo espiritual) ayudó a que, al publicarse La Realidad y el Deseo en 1936, contara ya con la simpatía de algunos lectores. Desgraciadamente, la guerra civil, que empezó poco después de aparecer el libro, impidió que pudiese darme cuenta de aquella simpatía naciente.

… Antes de dejar Cambridge, comencé “Vivir sin estar Viviendo”, que continué en Londres, adonde me fui en 1945. A partir de la lectura de Hölderlin había comenzado a usar en mis composiciones, de manera cada vez más evidente, el enjambement, o sea el deslizarse la frase de unos versos a otros, que en castellano creo que se llama encabalgamiento. Eso me condujo poco a poco a un ritmo doble, a manera de contrapunto: el del verso y el de la frase. A veces ambos pueden coincidir, pero otras diferir, siendo en ocasiones más evidente el ritmo del verso y otras el de la frase. Este último, el ritmo de la frase, se iba imponiendo en algunas composiciones de manera que, para oídos inexpertos podía prestar a aquéllas aire anómalo. En ciertos poemas míos, que constituyen un monólogo dramático, entre los cuales se encuentran algunas de mis composiciones preferidas, el verso queda como ensordecido bajo el dominio del ritmo de la frase. Desde temprano me agradó poco el verso de ritmo demasiado acusado, con su monotonía inevitable, y nunca quise usar, por ejemplo, el ritmo trocaico ni tampoco, uniforme en una composición, el verso dodecasílabo. Si en el verso hay música, mi preferencia se orientó hacia la “música callada” del mismo.


… Igual antipatía tuve siempre al lenguaje suculento e inusitado, tratando siempre de usar, a mi intención y propósito, es decir, con oportunidad y precisión, los vocablos de empleo diario: el lenguaje hablado y el tono coloquial hacia los cuales creo que tendí siempre. Las palabras de J.R. Jiménez, “Quien escribe como se habla irá más lejos en lo porvenir que quien escribe como se escribe”, me parecen una de sus máximas más justas. No digo que no se halle en mis versos excepción a estas preferencias que vengo indicando; no siempre puede el escritor, ni sabe, ser fiel a sus gustos, y también en poesía, como en todo, el azar nos conduce en ocasiones, no siempre mal, contra nosotros mismos. La relectura de mis versos, hecha recientemente, al corregir pruebas para la edición tercera de La Realidad y el Deseo, constituyó un ejercicio ascético, mortificante de la vanidad, ya que pocas composiciones parecían concertarse, y aún en éstas el concertamiento sólo era fragmentario, con las predilecciones estilísticas y preferencias expresivas que acabo de indicar…

sábado, 21 de octubre de 2017

POETAS CANARIOS (9) TOMÁS MORALES.

TOMÁS MORALES (1884-1921)


POEMAS DEL MAR.

Yo fui el bravo piloto de mi bajel de ensueño,
argonauta ilusorio de un país presentido,
de alguna isla dorada de quimera o de sueño
oculta entre las sombras de lo desconocido...

Acaso un cargamento magnífico encerraba
en su cala mi barco, ni pregunté siquiera;
absorta, mi pupila las tinieblas sondaba,
y hasta hube de olvidarme de clavar la bandera...

Y llegó el viento Norte, desapacible y rudo;
el vigoroso esfuerzo de mi brazo desnudo
logró tener un punto la fuerza del turbión;

para lograr el triunfo luché desesperado,
y cuando ya mi brazo desfalleció, cansado,
una mano, en la noche, me arrebató el timón...

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jueves, 19 de octubre de 2017

GRANDES POETAS (57) RIMA LXVI. GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER.

GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (1836-1870)

RIMA LXVI

¿De dónde vengo?... El más horrible y áspero
de los senderos busca;
las huellas de unos pies ensangrentados
sobre la roca dura;
los despojos de un alma hecha jirones
en las zarzas agudas,
te dirán el camino
que conduce a mi cuna.

¿Adónde voy? El más sombrío y triste
de los páramos cruza,
valle de eternas nieves y de eternas
melancólicas brumas;
en donde esté una piedra solitaria
sin inscripción alguna,
donde habite el olvido,
allí estará mi tumba.

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domingo, 15 de octubre de 2017

POEMAS PROPIOS (74) COMPROMISO.

COMPROMISO

Cuando cierre los ojos
y veas que una bandada
de pájaros emigra
sin orden ni concierto
en todas direcciones,
ahuécame en un bucle
al sur de la memoria.
No te nieves, recuerda
el pacto que firmamos
con mi sangre y la tuya:
sigue, la vida, sigue.
Nos vemos donde el mar,
al filo de una tarde.



POETAS CANARIOS (8) EL HUMILDE SENDERO. DOMINGO RIVERO.

DOMINGO RIVERO. (1852-1929)


EL HUMILDE SENDERO


Nunca aspiré a la gloria, ni me atrajo
de la fama el estruendo,
ni soñé que mi nombre
pueda en su libro recoger el tiempo.
De esa ambición mi corazón no sabe...

Pero cuando contemplo,
por la noche, del campo en el retiro,
el humilde sendero
que hollaron pobres pies que ya descansan,
borrado en parte, que blanquea a trechos,
a la luz de la luna, y que condujo
a un apartado hogar, ahora desierto,

mi terrena raíz se reverdece
y acaso a veces pienso
con humana emoción: así quisiera
que en la tierra quedara mi recuerdo.

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martes, 10 de octubre de 2017

GRANDES POETAS (56) BLAS DE OTERO. PIDO LA PAZ Y LA PALABRA.

 BLAS DE OTERO. (1916-1979)


PIDO LA PAZ Y LA PALABRA

Escribo
en defensa del reino
del hombre y su justicia. Pido
la paz
y la palabra. He dicho
«silencio»,
«sombra»,
«vacío»
etcétera.
Digo
«del hombre y su justicia»,
«océano pacífico»,
lo que me dejan.
                                  Pido
la paz y la palabra.

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viernes, 6 de octubre de 2017

GRANDES POETAS (55) LUIS CERNUDA. ELEGÍA ANTICIPADA.

LUIS CERNUDA (1902-1963)

ELEGÍA ANTICIPADA

Por la costa del sur, sobre una roca
alta junto a la mar, el cementerio
aquel descansa en codiciable olvido,
y el agua arrulla el sueño del pasado.

Desde el dintel, cerrado entre los muros,
huerto parecería, si no fuese
por las losas, posadas en la hierba
como un poco de nieve que no oprime.

Hay troncos a que asisten fuerza y gracia,
y entre el aire y las hojas buscan nido
pájaros a la sombra de la muerte;
hay paz contemplativa, calma entera.

Si el deseo de alguien que en el tiempo
dócil no halló la vida a sus deseos,
puede cumplirse luego, tras la muerte,
quieres estar allá solo y tranquilo.

Ardido el cuerpo, luego lo que es aire
al aire vaya, y a la tierra el polvo,
por obra del afecto de un amigo,
si un amigo tuviste entre los hombres.

Y no es el silencio solamente,
la quietud del lugar, quien así lleva
tu memoria hacia allá, mas la conciencia
de que tu vida allí tuvo su cima.

Fue en la estación cuando la mar y el cielo
dan una misma luz, la flor es fruto,
y el destino tan pleno que parece
cosa dulce adentrarse por la muerte.

Entonces el amor único quiso
en cuerpo amanecido sonreírte,
esbelto y rubio como espiga al viento.
Tú mirabas tu dicha sin creerla.

Cuando su cetro el día pasa luego
a su amada la noche, aún más hermosa
parece aquella tierra; un dios acaso
vela en eternidad sobre su sueño.

Entre las hojas fuisteis, descuidados
de una presencia intrusa, y ciegamente
un labio hallaba en otro ese embeleso
hijo de la sonrisa y del suspiro.

Al alba el mar pulía vuestros cuerpos,
puros aún, como de piedra oscura;
la música a la noche acariciaba
vuestras almas debajo de aquel chopo.

No fue breve esa dicha. ¿Quién pretende
que la dicha se mida por el tiempo?
Libres vosotros del espacio humano,
del tiempo quebrantasteis las prisiones.

El recuerdo por eso vuelve hoy
al cementerio aquel, al mar, la roca
en la costa del sur : el hombre quiere
caer donde el amor fue suyo un día.

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